Destacan la importancia de retomar el Proyecto Geotérmico Copahue

septiembre 30, 2011

El titular de ADI-NQN, Pedro Salvatori, se refirió a la decisión judicial que habilita la continuidad de la iniciativa, que permitirá un aprovechamiento “no contaminante” del recurso.

El presidente de la Agencia para la Promoción y el Desarrollo de Inversiones del Neuquén (ADI-NQN), Pedro Salvatori, se refirió este viernes 30 de septiembre a la decisión del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de revocar la medida cautelar que interrumpió la continuidad del Proyecto Geotérmico Copahue.

En declaraciones radiales efectuadas a Radio y Televisión del Neuquén (RTN), Salvatori destacó la importancia de poder “retomar el proyecto geotérmico” y señaló que “teníamos cierta preocupación” porque los empresarios de la firma adjudicataria canadiense Geothermal One “ya no podían demorar más y no tenían explicaciones para dar de esa demora”.

El funcionario dijo ser “muy respetuoso de las resoluciones que tome la justicia” y consideró que, “según tengo entendido, no existían ni fundamentos ni pruebas suficientes para que se otorgara la medida cautelar”.

Indicó que el TSJ “revoca la medida cautelar dictada por la jueza de primera instancia de Zapala” y manifestó que esa decisión inicial “nos interrumpió la práctica normal del desarrollo del proyecto geotérmico”, que fue adjudicado en agosto del año pasado.

El eje del proyecto es la generación de energía eléctrica a partir del aprovechamiento de los vapores endógenos que se extraigan del yacimiento Las Mellizas de Copahue, mediante un ciclo de condensación con torre de enfriamiento.

Salvatori se refirió a los resultados favorables del “informe de impacto ambiental que se realizó por imperio de lo que resolvió la Cámara de Apelaciones de Zapala” y del informe de los técnicos que desarrollaron el estudio “sobre la cuestión glaciar y periglaciar”.

Añadió que los especialistas “del más alto nivel” del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) concluyeron que “la zona de Copahue no es área periglaciar y que pueden desarrollarse esas actividades”.

El titular de la ADI-NQN se mostró confiado en que “pronto va a quedar allanado totalmente el camino” y que la provincia se verá beneficiada “con este recurso que nos ha provisto la naturaleza para producir energía limpia, no contaminante”.

El proyecto prevé que la firma canadiense adjudicada tenga a su cargo la explotación de la mina por 30 años e invierta cien millones de dólares para el aprovechamiento eléctrico del yacimiento, que seguirá siendo propiedad de la ADI-NQN.

Las obras previstas en la iniciativa se estiman en cuatro años de duración e incluyen un estudio del sistema geotermal, la perforación de nuevos pozos de producción y la construcción y puesta en marcha de una central geotérmica de generación de 30 megavatios de energía eléctrica.

Salvatori explicó que el proyecto consiste en “fracturar la roca para extraer el vapor de agua que se encuentra en la superficie, producto del calentamiento de la Tierra”. Recordó que el emprendimiento estuvo funcionando “como planta piloto” desde fines de la década de los ochenta.

Destacó que el de Copahue fue el primer emprendimiento de este tipo en Latinoamérica y “es la única en su tipo en el país”. Si bien dijo que hay algunas experiencias en San Juan y Salta, “no han llegado al nivel de desarrollo que tenemos”. “Éramos la primera en Latinoamérica y hoy nos han sobrepasado casi todos los países”, enfatizó.

Puntualizó que la central “funcionó durante varios años sin causar ningún inconveniente de contaminación”. Posteriormente, durante la gestión del ex presidente Carlos Menem, fue abandonada porque “este elemento resultaba más oneroso que utilizar combustibles fósiles”.

Comentó que la central “era muy pequeña, de casi medio mega. Y con el correr del tiempo se fue deteriorando. La desmantelaron y el pozo se fue oxidando. Estuvo once años tirando a la atmósfera el vapor con la misma presión durante esa cantidad de tiempo. Y no hubo nunca ni peligro de daño ambiental y menos para la salud humana”.

Salvatori ejemplificó la importancia de este recurso diciendo que actualmente Chile “tiene 24 concesiones de exploración y 6 de explotación vigentes”, además de 17 nuevas áreas adjudicadas para la exploración. “Calculan que pueden llegar a producir cinco mil megavatios de potencia”, destacó.

Algunos puntos de la resolución judicial

El TSJ declaró que ‘no surge de los elementos obrantes en esta instancia cautelar, que el proyecto cuestionado se encuentre situado en una zona glacial o ambiente periglacial’.

‘En este contexto se advierte que no se verifica un supuesto en que sea aplicable el principio de prevención o el de precaución, en tanto no existe prueba alguna sobre la existencia de un peligro de daño grave o irreversible derivado de la actividad involucrada’, agrega.

Además, señala que ‘en definitiva, en el contexto de análisis, en orden a los elementos obrantes en la causa, y en consideración a la específica naturaleza geotérmica del emprendimiento energético, que exige una compleja ponderación en punto a sus implicancias para la preservación del medio ambiente, las cautelares solicitadas no pueden prosperar’.