Durante un operativo se lograron secuestrar 25 jabalíes y tres ciervos colorados cazados ilegalmente. Las investigaciones continúan para dar con la cadena de comercialización de los productos.  

Miembros del cuerpo de guardafaunas y de la policía de Piedra del Águila realizaron un procedimiento para desbaratar una banda de cazadores furtivos, a los que se venía siguiendo desde hace un año. El operativo se llevó a cabo en el acceso al río Caleufu cerca de la entrada a la estancia Alicurá, durante la madrugada del martes 1 de abril. Allí se secuestraron 25 jabalíes, 3 ciervos colorados y un asta, además de un arma de fuego.

El director de Fauna de la Zona Sur, Cristian Mondino, indicó que “el procedimiento estuvo a cargo de los guardafaunas Facundo Peña y Gabriel Schoua. Se procedió a la entrada de acceso al río Caleufu cerca de la entrada la estancia Alicurá, a metros del puente que va hacia Bariloche”.

Mondino comentó que allí se detuvo “una camioneta blanca de cabina simple con dos personas que llevaban 25 cerdos jabalíes enteros pero destripados y tres ciervos colorados, más un asta de ciervo” y agregó que “una de las personas portaba un arma calibre 45 milímetros con balas de teflón y varias vainas de fusil dentro del vehículo”. Además se constató que transportaban un carro con fardos de pasto desarmado donde traían nueve perros -que se usan para sacar los jabalíes del monte- y algunos de ellos estaban lastimados, producto de las peleas.

Por ello, se labró el acta de infracción a la Ley de Fauna, se secuestraron los productos y esta mañana personal del Senasa y Bromatología de Junín de los Andes extraejeron muestras de cada uno de los animales para analizar rastros de triquinosis. Los resultados estarán listos en unos cinco días.

Asimismo, se está investigando cuál es el establecimiento que se abastecía de estos productos –se sospecha que en la ciudad de San Carlos de Bariloche- para quitar de circulación los productos que salen de allí. En tanto, hoy a las 16 se hará la requisa del vehículo por instrucción del juez que interviene en la causa.

“Teníamos datos de vehículos que salían muy seguido de allí, y sabíamos que el hermano del detenido es un acopiador de astas de ciervo, pero no podíamos encontrarlos con la evidencia, por lo que estuvimos siguiéndolos desde hace un año aproximadamente” dijo Mondino.

“La estancia Quemquemtreu está habilitada como lugar para la caza, pero las personas detenidas no contaban con ningún tipo de habilitación para tales fines, así como tampoco contaban con documentos del vehículo, por lo que debió ser transportado en grúa hasta el puesto de la policía de Piedra del Águila”. Según el director de Fauna, los cazadores no opusieron resistencia de ningún tipo.