Comunicado de la Ofephi

enero 25, 2012

La Organización Federal de Provincias Productoras de Hidrocarburos (OFEPHI), que nuclea a diez provincias productoras de gas y petróleo emitió esta tarde un documento.

A continuación se transcribe el texto emitido esta tarde por la Organización Federal de Provincias Productoras de Hidrocarburos (OFEPHI).

La Organización Federal de Provincias Productoras de Hidrocarburos (OFEPHI), que nuclea a diez provincias productoras de gas y petróleo representadas por los gobernadores Martin Buzzi por la provincia del Chubut, Gildo Insfran por la provincia de Formosa, Eduardo Fellner por la provincia de Jujuy, Oscar Jorge por la provincia de La Pampa, Francisco Pérez por la provincia de Mendoza, Jorge Sapag por la provincia de Neuquén, Alberto Weretilneck por la provincia de Rio Negro, Juan Urtubey por la provincia de Salta, Daniel Peralta por la provincia de Santa Cruz, y Fabiana Ríos por la provincia de Tierra del Fuego como titulares del dominio de los recursos energéticos, consustanciadas con el espíritu federal del ex presidente Néstor Kirchner como de nuestra actual Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, manifiestan su plena coincidencia con la vigencia de una Política de Estado para el sector que alcance el autoabastecimiento y la máxima producción. La misma exigirá una actitud de reciprocidad de esfuerzos entre el Estado, la fuerza del trabajo y las empresas a fin de satisfacer la demanda actual y potencial en materia de recursos energéticos, vital para la continuidad del proceso de desarrollo sustentable que beneficia al conjunto de la Nación Argentina.

En este sentido, las provincias, titulares del dominio de estos recursos no renovables, establecido por la Constitución Nacional (art. 124), perfeccionada en la denominada Ley Corta N° 26197, y el conjunto de decretos reglamentarios o de adjudicación de áreas revertidas, se han visto fuertemente afectadas por la caída manifiesta de producción e inversión insuficiente de las empresas del sector, impactando directa e indirectamente en la generación de riqueza y el bienestar de cada uno de los habitantes de nuestras comunidades.

Esta baja de los niveles de inversión, que no se corresponde con la dinámica del mercado nacional y/ o internacional de estos productos provoca un impacto negativo sobre las economías domésticas, generando tensión social, desvirtuando entonces la esencia misma del contrato económico y social entre el Estado, las fuerzas del trabajo y estas firmas para la exploración y explotación del recurso.

El profundo análisis sectorial, respecto al desempeño de cada una de las empresas que conforman la oferta de hidrocarburos a nivel agregado y discriminado por provincias, cuencas y yacimientos, para los últimos cinco años, elaborado en forma conjunta entre la Nación y las provincias, evidencia comportamientos disímiles en materia de inversión exploratoria o de desarrollo de yacimientos, según la cuenca o yacimiento de que se trate, sobresaliendo algunas con una evolución positiva en materia de producción y sostenimiento del nivel de reservas, mientras que otras compañías de igual porte demuestran una actitud discrecional en cuanto a su cartera y destino de los flujos de inversión, maximizando sus beneficios en lugar de permitir un desarrollo armónico de sus propiedades.

Si bien la evolución de la producción en dicho período ha caído para el total del país, en algunas cuencas y/o yacimientos se observan subas significativas que están más correlacionadas con los niveles de inversiónes ante que con ventajas comparativas naturales.

De esta manera, en un contexto internacional que muestra para este mercado un horizonte de crecimiento, que nos ubica en una situación en la que nuestras ventajas comparativas nos harán mas competitivos frente al mundo y por lo tanto menos vulnerables a los cambios de escenario, se hace necesario que estas conductas se reviertan para poder lograr un crecimiento armónico y una distribución equitativa de la renta generada. Los términos del intercambio son favorables para nuestro país por lo tanto cada una de las partes, Estado, empresa y la fuerza del trabajo organizada deben hacerse responsables de privilegiar la máxima producción de nuestros yacimientos.

Nuestra organización federal es respetuosa de la seguridad jurídica que debe regir como resguardo a la inversión y aplica la política que lleva adelante el Estado nacional en este sentido, pero en virtud de lograr la sostenibilidad de la totalidad de los actores de la oferta, deberá existir el pleno compromiso a fin de lograr la máxima producción en el corto plazo, respetando estándares de máximo control ambiental, para resguardar nuestros yacimientos.

Las provincias productoras seremos severos fiscales del fiel cumplimiento de la legislación vigente para lograr el máximo de producción y autoabastecimiento.

El Estado nacional y las provincias productoras han contemplado los efectos de la crisis post devaluación aportando soluciones y cada uno de los habitantes de nuestro país han contribuido solidariamente a la recuperación de cada uno de los sectores productivos.

Es una condición necesaria que las empresas visualicen los esfuerzos realizados por el Estado en su conjunto y la sociedad en general, respondiendo con un cambio en su política y resguardando el interés común por sobre el exclusivo beneficio económico financiero de sus compañías.

Las provincias productoras de hidrocarburos junto al gobierno nacional hemos decidido poner en práctica todas aquellas medidas que permitan tener plena exploración y desarrollo de los yacimientos en la totalidad de las cuencas, que incrementen el horizonte de reservas y aumenten la producción de petróleo y gas en todas sus formas, tanto por la vía convencional como no convencional, haciendo cumplir la normativa ambiental en cada jurisdicción exigiendo racionalidad en el desarrollo de los yacimientos. Por todo ello, las provincias productoras de petróleo proponemos la firma de un pacto federal entre, las provincias productoras, los trabajadores, el estado nacional, tendiente a alcanzar los objetivos más arriba fijados.

Los concesionarios, tal lo establecido por la legislación vigente, tienen la obligación ineludible de aportar solvencia financiera y capacidad técnica adecuada para ejecutar las tareas encomendadas de máxima producción, autoabastecimiento y sustentabilidad en el desarrollo de los yacimientos.

Hoy los gobernadores de las provincias productoras de hidrocarburos, alineados políticamente con nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sellamos nuestro compromiso junto a la Nación a fin de encauzar un camino ascendente en materia de producción de gas y petróleo, tendiente a sustituir importaciones, capaz de sostener e incrementar el horizonte de reservas de nuestros yacimientos. Para ello requerimos de las empresas operadoras mayor inversión en exploración, incrementar la inversión dirigida a un aumento productivo, sosteniendo la actividad de servicios y el empleo, con el objeto de mantener la paz social.

El fruto de este esfuerzo y compromiso del conjunto solo deberá tener como único beneficiario al pueblo argentino, a fin de permitir que cada día alcance una mejor calidad de vida en familia, con inclusión sostenida mediante el trabajo digno y movilidad social ascendente en sus ciudades y provincias de origen.