Buenas tardes pueblo de Neuquén, intendente de la ciudad de Neuquén, Horacio Quiroga, el comandante de la Sexta Brigada de Montaña, Samuel Roberts; el presidente del Concejo Deliberante, David Schlereth; el capellán Maximiliano Bahamondes; alumnos, chicos, personal docente, autoridades de las Fuerzas Armadas, de seguridad y policiales, diputados provinciales, ministros, secretarios, subsecretarios, integrantes del gobierno de la provincia de Neuquén, del gabinete municipal, concejales, autoridades presentes, a cada medio de comunicación.

Hoy es un día de emoción y alegría de la familia neuquina. Hoy estos chicos representan el porvenir y el futuro, son las células del desarrollo de nuestra provincia y hoy venimos por un lado, a rendir homenaje a un hombre que hizo historia y abrió la puerta, que fue el ideólogo de la revolución de Mayo, que no sin contratiempos ni dificultades pero poniéndole mucha personalidad, coraje y orgullo logró que definitivamente nos identificáramos los argentinos con la celeste y blanca, con nuestra bandera, un héroe, digno de resaltar, ejemplo de virtudes de las que tienen que alumbrar el camino de hoy, un hombre de humildad, de honestidad, de transparencia, de compromiso y de fuerte trabajo. Fue un visionario, trabajaba desde la calle hacia los escritorios eso le permitió tener una visión realista y práctica de las cosas. Impulsó la educación pública de ustedes, luchó por la integración de la cultura indígena, estimuló la industria textil, estuvo acompañado por un montón de hombres y mujeres que no han trascendido pero que han hecho grande la patria.

En esta responsabilidad que día a día ustedes nos han delegado al estado nacional, provincial y municipal para garantizar y fortalecer la democracia la inclusión social y económica en el país, en Neuquén, yo quiero traer a colación algo que le pasó a Manuel Belgrano, cuando en 1812 solicita confeccionar la primera bandera nacional en para enarbolar en Rosario en su comunicación el Primer Triunvirato manifestó: que siendo preciso enarbolar la bandera y no tenerla mandé hacerla blanca y celeste conforme los colores de la escarapela nacional esperando sea de la aprobación de vuestra excelencia, sin embargo pocos días después se le ordenó reponer la insignia española roja y amarilla ya que resultaba ineludible la relación entre una nueva bandera y un nuevo Estado.

Por eso que tras la Declaración de la Independencia de la que en este año, estamos a muy pocos días vamos a conmemorar 200 años el Congreso de Tucumán estableció que elevadas las Provincias Unidas del Río de la Plata al rango de Nación, será su peculiar distintivo la bandera celeste y blanca que se ha usado hasta el presente, que identifica al nosotros colectivo, el compromiso de quienes tenemos responsabilidades delegadas por el pueblo es al igual que Belgrano planificar, diseñar, crear las condiciones para que estos chicos también 200 años de porvenir y de futuro.

Con estas banderas celeste y blanca que nos distingue y representa como argentinos algunos hombres ayudaron a construir la libertad durante las guerras de la independencia pero otros también con las mismas banderas sembraron la muerte y la intolerancia contra las sociedad indígenas de la Patagonia, entonces su significado depende de lo que cada uno de nosotros hagamos con ella. Los valores que hoy están reflejados en esa bandera, la libertad, la igualdad, la unión, para generar sentidos que nos permitan pensar a nuestra querida provincia Neuquén plural, definitivamente de concertación.

De esta forma nuestro futuro como argentino y neuquino no se basará exclusivamente en el pasado, en recorrer las estampas del Cabildo o la Casa de Tucumán, sino en otros valores como la solidaridad, la responsabilidad colectiva, la efectiva igualdad de derechos, para que los lazos que nos vinculen incluyan un presente cada día más y más común compartido y que definitivamente se cimente el futuro.

Hoy es el día de nuestra querida Bandera Argentina, enarbolando además la bandera del trabajo, trabajo y trabajo, de los sueños y la unidad porque esa es la Bandera de la provincia de Neuquén y de toda la Patria, que viva la Bandera Argentina.