Veranadores de la zona de los Toldos, Llano Blanco y Peñaloza podrán llegar en vehículo a los puestos de arreo. Son 13 familias las que circulan por esa huella que fue acondicionada por la subsecretaría de Producción y la Dirección Provincial de  Vialidad.

En una emotiva celebración que tuvo varias instancias a lo largo del camino, la Asociación de Veranadores Unidos de Ñireco celebró el mejoramiento del camino que atraviesa una extensión de 20 kilómetros hacia la alta cordillera.

Este trabajo conjunto entre los productores, la subsecretaría de Producción y la dirección provincial de Vialidad permitió mejorar la accesibilidad de los ancianos de las comunidades, quienes ya hace unos años habían dejado de subir a la veranada a lomo de caballo. También será un beneficio que disfrutarán las nuevas generaciones dando continuidad a las labores transmitidas de generación en generación.

El festejo incluyó distinciones a los iniciadores del camino, música y chivitos al asador. La subsecretaria de Producción, Amalia Sapag se manifestó «contenta por el logro y por cómo se llegó a esta instancia que no hubiera sido posible si el ministro de Producción e Industria, Facundo López Raggi y el gobernador Omar Gutiérrez no se hubieran hecho eco de esta necesidad». «Es valorable que se logren en estos lugares de tan difícil acceso caminos de estas características, no en todas las provincias sucede», expresó.

«Cada punto de llegada es uno de partida y hoy tenemos logrado este camino pero seguiremos trabajando con los productores. Nos falta ahora relevar la huella para que aparezca en el mapa, marcar los alojos y continuar con las obras que se están realizando de provisión de corrales, refugios, y aguadas», dijo.

La funcionaria expresó que «continuaremos sentándonos con los productores para seguir dando respuestas a sus necesidades y ya con la ley de Trashumancia en marcha, que implica el desafío de aplicarla lo mejor que podamos entre todas las partes». Recordó que «a la subsecretaría le toca ser autoridad de aplicación» y que «somos una de la únicas provincias que tienen una ley para poder garantizar esta actividad tan importante desde lo cultural y socio económico».

Por su parte, el técnico Joaquín Reissig, del área de Veranadores de la zona de los Toldos, Llano Blanco y Peñaloza, del área de Agua y Trashumancia de la subsecretaría, señaló que «se trabajó en mejorar las condiciones de arreo y en obras de refugios, corrales y potreros para que durante la trashumancia los crianceros puedan estar en mejores condiciones cuando alojan y disminuir el riesgo permitiendo que los animales puedan estar encerrados».

Reissig sostuvo que «las condiciones climáticas de la zona a fines de marzo y principios de abril son adversas y algunos veranadores que bajan más tarde temen perder animales o la propia vida por esas condiciones, por lo que las obras apuntan a brindarles más seguridad y protección».

Además, detalló que «se vienen haciendo varias obras, acá hay una obra cercana de un corral en Arroyo Carrreri con cerramiento y refugio, y hacia la zona de Pino Hachado un refugio y un corral, que se suman a otras obras planificadas».

La huella que se convirtió en camino

El presidente de la Asociación de Veranadores Unidos de Ñireco, Héctor Huanque contó que «de este camino nacieron 13 entradas que corresponden a esa cantidad de familias y a un total de 150 veranadores».

«Donde había un puestero hoy hay una familia completa», indicó y agregó que «la huella de arreo se convirtió en un camino de doble mano con recursos de la provincia, que invirtió casi dos millones de pesos».

«Nosotros sufríamos mucho con las cargas», aseguró y dirigiéndose a los vecinos comentó que «si nos unimos y trabajamos por un objetivo las cosas se logran». «A las autoridades debemos ir con fundamento así como llegamos a la ciudad de Neuquén aquel día a caballo y hoy ese pedido, esa necesidad, es un deseo hecho realidad», indicó.