Se trata de la huerta urbana del barrio Melipal, en reconocimiento al fundador y coordinador provincial del Proda. La huerta protegida que alberga a más de 15 familias huerteras, lleva más de 18 años cultivando alimentos.

La huerta urbana del barrio Melipal de la ciudad de Neuquén, llevará el nombre, de aquí en más, de Ariel Zabert, en reconocimiento al fundador y coordinador provincial del Programa de Desarrollo Agroalimentario (Proda) del ministerio de Producción e Industria de nuestra provincia.

Ubicada en la intersección de las calles El Jarillal y Radal en pleno corazón del barrio Melipal, la huerta protegida que alberga a más de 15 familias huerteras, lleva más de 18 años cultivando alimentos y desarrollando experiencias que el programa impulsa en las diferentes unidades productivas.

Antiguamente era una zona de basural, ahora transformada en unidad productiva, se trata de una de las primeras de la ciudad e integra actualmente la red de 19 huertas urbanas que el programa despliega en distintos puntos de Neuquén y localidades vecinas, y una de las 60 en todo el mapa provincial.

Huerta Urbana Ariel Zabert

La comunidad de la “Huerta Urbana Ariel Zabert”, tal como decidieron llamarle, quiso de esta manera brindar un homenaje al titular del Proda, por su compromiso personal y el acompañamiento en la experiencia que tiene casi la misma edad que el programa.

La decisión de nombrar a la huerta de esta manera, fue anunciada por un grupo de huerteras en la feria de Agricultura Urbana que está desarrollándose hasta el sábado 15 de octubre, de 9 a 13, en la Avenida Olascoaga y las vías.

En la oportunidad y en un ejercicio de memoria colectiva se invitó a los presentes a conocer la historia de la huerta a través de una muestra de fotos históricas.

Homenaje

Ana, una de las agricultoras urbanas presentes y en representación del resto de las integrantes de la huerta, hizo entrega para Ariel Zabert, de una canasta de productos estacionales obtenidos por las manos y el esfuerzo de la gente que trabaja allí las parcelas productivas, dejando en evidencia la fuerte carga simbólica que posee la entrega de agroalimentos cosechados gracias al conocimiento y la experiencia adquirida en el programa.

Por su parte Inelda, una de las huerteras históricas del grupo, quien también transitó experiencias de elaboración y procesamiento de agroalimentos en la sala de conservas y dulces del programa, le comunicó a Zabert la decisión de llamar a la huerta con su nombre y apellido.

Inelda, que a sus 77 años trabaja su parcela y produce sus propios alimentos,  agradeció también el conocimiento brindado y resumió «como nunca se puso nombre a la huerta, y usted fue la persona que inició toda esta movida, nuestra huerta se va a llamar Ariel Zabert».