Se invirtieron $32 millones de pesos el espacio para mejorar la funcionalidad. En el lugar se preparan alrededor de 900 viandas diarias.

El Hospital Provincial Neuquén Dr. Eduardo Castro Rendón remodeló la cocina y adquirió nuevo equipamiento para ese sector. Con fondos propios provenientes de Recupero Financiero y del Programa Sumar, y una inversión que llegó casi a los $32 millones , el espacio logró mejor funcionalidad. Allí se preparan alrededor de 900 viandas diarias.

Se trata de un servicio clave que trabaja de manera coordinada con todas las áreas de salud, por lo que esta remodelación es un gran beneficio tanto hacia los pacientes como hacia el personal de la institución.

Gracias al trabajo conjunto entre la Dirección General del hospital, la Dirección Asociada de Administración y sus dependencias, Ingeniería Hospitalaria, Arquitectura, Mantenimiento se logró concretar la remodelación en 40 días. Para esto se contrató una empresa que realizó la obra.

El director asociado de Administración del HPN César Zancarini informó que “fue un trabajo arduo porque involucró un presupuesto importante en la cocina, el hospital ya lleva invertidos en remodelación y equipamiento alrededor de 32 millones de pesos” y agregó que “además de la obra equipamos a la cocina con dos hornos nuevos que reemplazan a los viejos, nuevo mobiliario, utensilios de cocina y todo esto aumenta la capacidad de producción”.

Zancarini adelantó como novedad que “el comedor, que se encuentra al lado de la cocina también se lo va a mejorar, se le va a hacer mantenimiento, colocándoles nuevas luces y nuevo mobiliario”.

La obra

La jefa del servicio de Arquitectura y Desarrollo Edilicio de HPN, Ailin Fanego, comentó que “la obra de la cocina nació en 2018 ante una necesidad de cambiar el piso existente que estaba deteriorado por el paso del tiempo, se empezó a trabajar desde ese momento para reemplazarlo por un material que sea el adecuado a un lugar como lo es la cocina, donde hay condiciones de humedad y temperaturas diferentes a lo que estamos habituados en el resto del hospital”.  Agregó que “en ese contexto y como se debía paralizar la cocina para la obra aparecieron otras necesidades  y se fue modificando el proyecto”.

El espacio edilicio de la cocina cuenta con 145 metros cuadrados, se reemplazó el piso por uno de características industriales recomendado para lugares de alto tránsito y también se la pintó en su totalidad, se colocaron vidrios nuevos y vinilos. Se incorporaron dos salidas de emergencia y se refuncionalizaron espacios.

Por otra parte, es importante destacar que se anexaron bachones contando ahora con un  total de 5, y con una bacha alta con grifería industrial. Desde el Servicio de Mantenimiento realizaron la limpieza de las campanas con el fin de garantizar una buena higiene y cumplir con la bioseguridad dentro de la cocina.

Otras modificaciones realizadas fueron el cambio de las mesadas con nuevas bachas más profundas y toda la grifería por mono comando de alta calidad. En el sector de postre se colocaron guarda camillas nuevas y guarda cantos para una mayor protección dado que es un sector donde circulan carros con mucho peso. También se cambió la luminaria por plafones led con driver de emergencia.

Un trabajo diario

La licenciada en Nutrición y jefa del servicio de Alimentación Laura Malsam, comentó que “estamos muy contentos con la obra, el rediseño de la cocina va acompañado de un proceso que venimos realizando para mejorar la calidad alimentaria que se le da a los comensales que tenemos”.

“Dentro de la obra se hizo una reestructuración edilicia en el lavadero para poder implementar a futuro las bandejas térmicas para que el paciente pueda tener una mejor prestación del servicio”, señaló.

“Lo que se hizo también, y acompañando el proceso que comenzamos el año pasado de buenas prácticas y manufacturas, fue implementar bachas de lavado”, detalló Malsam y agregó “ahora el personal de cocina puede aplicar la capacitación que recibió el año pasado y este año se hace el segundo curso”.

Malsam comentó “con las modificaciones en la infraestructura se incorporaron hornos industriales, también con la remodelación se logró tener mejor ventilación de la cocina porque es un lugar donde no teníamos buena circulación de aire” y agregó “se instalaron dos extractores para que el personal trabaje mucho mejor, sobre todo en la época que hace mucho calor, y el cambio de piso a nuevo fue importante también para un mejor tránsito y limpieza”.

Viandas y turnos

En la cocina del HPN se preparan entre 850 y 900 viandas diarias de lunes a viernes, para pacientes, acompañantes del Interior, personal que se encuentra de guardia, recargado y residentes, tenemos más o menos a la mañana 400 raciones y el resto por la noche, los fines de semana disminuye un poco”, aseguró  Malsam.

Por turno trabajan 11 cocineros de 6 a 14 y otros 11 de 14 a 22, entre los 11 cocineros de cada turno hay algunos reparten las viandas.

Malsam agregó “además somos 5 licenciados en nutrición y nos turnamos los horarios, tenemos personal de Economato que son dos y son los que mantienen las provisiones básicas que se trasladan a la cocina, además hay dos personas en el depósito y contamos con dos cocineros en el servicio de Adicciones de Arroyito y uno en el Jardín Maternal del hospital”.

Todo el proceso de mejora que se está realizando en el Servicio de Alimentación tiene como objetivo acompañar las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con la aplicación de una dieta adecuada, la cual permite desarrolla un efecto preventivo, terapéutico y educativo del paciente para poder contribuir a su bienestar social y físico. En otras palabras, ayuda a los pacientes a hacer que su estancia en el hospital sea más llevadera

Es por esto que el Hospital Provincial Neuquén tiene el compromiso de  brindar una alimentación adecuada, inocua y saludable a todos los comensales, teniendo en cuenta que la alimentación para el ser humano es un acto que en su gran mayoría representa placer, tranquilidad, satisfacción y, en situaciones especiales como lo es por ejemplo una internación, puede llegar a ser el único momento placentero que tiene  durante el día, es por ello que desde la institución se asume el compromiso de poder brindar un servicio acorde y propicio.