Recibieron la distinción en el XXXIV Congreso de Medicina General Equipos de Salud y Encuentros con la Comunidad, que se desarrolló en Tucumán del 15 al 18 de noviembre.

Alejandro Marchan, Mariana Malet, Nicolás Bisio, Martina Neder, Rodrigo Villafañe y Carla Guevara, residentes de Medicina General del hospital Heller, obtuvieron el segundo premio en Promoción de la Salud por la Federación Argentina de Medicina General.

La distinción fue otorgada por el trabajo “Relato de experiencia. Aplicación del modelo salutogénico, ASSET Model y desarrollo comunitario en el área programa del Centro de Salud Almafuerte”.

“Había alrededor de 145 trabajos y ganamos el segundo premio en promoción de la salud. Estamos muy contentos por el reconocimiento”, sostuvo Marchan, quien junto a Malet –ambos de tercer año de la residencia en Medicina General– comenzaron a dar forma al proyecto en 2018. Luego se sumaron Villafañe y Guevara, de primer año y Neder, de segundo.

En referencia al proyecto, Marchan explicó que a partir de la rotación en el centro de salud Almafuerte, realizaron con Malet un diagnóstico de situación y “surgió la idea de hacer una georreferenciación aplicando el modelo de salutogénesis, enfocado en lo que genera salud en las personas, en vez de hacer eje en qué las enferma”. Ellos hicieron un mapeo y luego se incorporaron al proyecto el resto de los profesionales.

“Lo que hicimos fue identificar lo que se llama activos de Salud, que son todos los recursos con los que puede contar una persona o una comunidad para generarle salud. El enfoque no está en si hay una cloaca rota o los parques no tienen césped, sino en una salud positiva. Por eso, desde 2018 estamos trabajando junto con todas las instituciones del área programa”, indicó el médico.

Comentó que cargaron las instituciones del área programa de Almafuerte (negocios, iglesias, comedores, asociaciones civiles, entre otras) en un mapa digital (Google Maps) con información de cada una (horarios, director, público destinatario, actividades, etc.) para que cualquier persona pueda acceder a través de un código QR.

“Incorporamos todo lo que puede ser un activo de salud, es decir un recurso para generar salud a las personas. Nuestro objetivo era no sólo hacer una georreferenciación, sino empezar a incorporar estas herramientas que estamos usando los millennials, y hacer un mapeo colectivo, comunitario, y a la vez ponerlo a disposición de todas las personas y que no quede sólo en papel en el centro de salud; romper la barrera de lo escrito y mejorar la accesibilidad”, agregó Marchan.

Dijo también que el proyecto está ahora en una sexta fase que intenta “enviar todos estos datos a la población”, ya que a partir del contacto de los profesionales con las instituciones surgieron algunos pedidos de necesidades puntuales vinculadas a la salud.

“Nos empezaron a pedir cursos de RCP (Reanimación Cardio Pulmonar), primeros auxilios, salud sexual, prevención de suicidio, abordaje de violencia infantil, de violencia de género, y de esta manera estamos empezando a devolver un poco a la comunidad todo esto que nos brindaron”, dijo.

En ese plan, los residentes trabajaron junto al SIEN en una primera experiencia de cursos de RCP durante noviembre. A su vez, están planificando y diagramando las actividades para el próximo año. “Queremos dejar todos escrito para que pueda ser replicado en otras áreas programas y sobre todo para tener un modelo”, concluyó Marchan.