Aproximadamente 250 personas participaron de la actividad. El objetivo fue aplicar el protocolo de emergencia y capacitar e instruir respuestas ante situaciones hipotéticas de emergencia.

Se realizó ayer en Loncopué un simulacro de evacuación ante una posible erupción del volcán Copahue. Participaron alrededor de 250 personas entre bomberos, personal de salud, policías, docentes, Defensa Civil municipal, alumnos, referentes locales de instituciones de respuesta y público en general. La actividad fue coordinada desde la subsecretaría de Defensa Civil y Protección Ciudadana y se enmarcó en el programa de Riesgo Volcánico y Protección Ciudadana, denominado “Simulacro y planes de contingencia”.

El objetivo fue aplicar el protocolo de emergencia y capacitar e instruir respuestas ante situaciones hipotéticas de emergencia que pudieran poner en peligro a la población, sus bienes o el medioambiente.

Durante el simulacro, los alumnos tardaron entre cuatro y seis minutos desde que sonó la alarma hasta llegar al patio externo, que fue designado como punto seguro de encuentro. En ese momento, se desplegó un operativo especial que incluyó la llegada simultánea de los Bomberos y Defensa Civil municipal.

Su desarrollo permitió medir cualitativamente los niveles de desempeño y rendimiento que se esperan obtener con la actividad, y también la eficiencia en la ejecución de las operaciones de respuesta. Además, se buscó aplicar conocimientos adquiridos en las capacitaciones dictadas por la dirección provincial de Defensa Civil.

Previo al simulacro hubo una reunión del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) en el Salón Núcleo de Acceso al Conocimiento (NAC), en la que estuvieron presentes las instituciones de respuesta. En este sentido, el COE es el encargado de la contención mientras dura el proceso de evacuación y en caso de declararse una alerta roja.

El programa Riesgo Volcánico y Protección Ciudadana tiene el objetivo de diagnosticar niveles de percepción de riesgos de las comunidades, y favorecer su concientización y preparación ante los peligros vulcanológicos que pudiera enfrentar la población. Con este fin, estas jornadas apuntan a facilitar la participación y puesta en común de las expectativas de las poblaciones que ya sufrieron los efectos de estos fenómenos.