Realizan programa experimental para controlar a la avispa sierra

marzo 2, 2010

Planean usar productos que no causen daño en el medio ambiente. Intentarán lograr, por primera vez, un control masivo que sea inocuo para el bosque nativo.

Desde hace unas semanas, la dirección provincial de Sanidad Vegetal, dependiente del ministerio de Desarrollo Territorial, está realizando pruebas experimentales en Loncopué, sobre el río Agrio, de un plan para controlar a la avispa “sierra”, plaga que ataca principalmente a los sauces. El objetivo de este proyecto es determinar la efectividad de diferentes productos plaguicidas inocuos para el medio ambiente.

Desde la dirección se remarcó que no existen experiencias de control con productos biológicos a nivel masivo en nuestro país, por lo que será un desafío tratar de erradicar la plaga con métodos que no afecten la salud del hombre o el medio ambiente.

En una primera etapa, realizaron monitoreos con trampas de color, que determinaron las zonas más afectadas por la plaga. Luego, en la segunda semana de febrero, empezaron a aplicar  dos plaguicidas comerciales aprobados para la producción orgánica.

Cuando terminen los ensayos, una vez determinada la efectividad de estas aplicaciones, realizarán una recomendación para los productores ganaderos y los municipios. Además, elaborarán lineamientos para un programa de control a nivel provincial.

Estas acciones se encuadran en el programa provincial de Sanidad Vegetal, cofinanciado por la secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación (SAGPyA) y la subsecretaría de Producción y Desarrollo Económico.

Acerca de la avispa sierra

La avispa sierra o Nematus oligospilus es un himenóptero (insecto con alas de membrana) cuyas larvas se alimentan exclusivamente de hojas de sauces. Es una plaga introducida, por lo que cuenta con pocos enemigos naturales, que además tienen muy baja efectividad natural como controladores biológicos. Esto, sumado a la gran disponibilidad de alimento que encuentra en los bosques en galería de los ríos de la provincia y el resto del país, ha hecho que sus poblaciones aumenten considerablemente.

Como la cantidad de larvas por árbol es elevada, en poco tiempo se produce la defoliación total de la planta. Esto afecta directamente a la ganadería y al turismo, por la pérdida de la única fuente de sombra en numerosos parajes. Por otro lado, con el paso de los años y los sucesivos ataques, las plantas se debilitan produciéndose finalmente su muerte y perdiéndose entonces el efecto de protección de las riberas que cumplen en el agroecosistema ribereño.

El control de esta plaga resulta sumamente dificultoso porque los lugares que habita son de difícil acceso vehicular y no se pueden utilizar productos tóxicos, ya que caerían en el agua.

En las plantaciones de sauces del Delta del Paraná, en Buenos Aires, se realizan aplicaciones desde aviones con productos de diferente toxicidad. Esta alternativa es inviable a nivel provincial por el elevado costo que representaría la aplicación aérea, pero fundamentalmente por las posibles consecuencias medioambientales.