Se trata del protocolo para la prevención, intervención y protección en situaciones de violencia laboral en el gobierno de la provincia del Neuquén. Incorpora una Oficina de Intervención en Violencia Laboral y una Comisión de Prevención.

Audio María Eugenia Ferraresso, ministra de las Mujeres y la Diversidad.

Esta mañana, el gobernador Omar Gutiérrez junto con la ministra de las Mujeres y de la Diversidad, Maria Eugenia Ferraresso y el ministro Jefe de Gabinete, Sebastián González presentaron en conferencia de prensa el protocolo que busca promover una cultura basada en el respeto mutuo y la dignidad humana, fomentando ámbitos de trabajo libres de discriminación, violencia y acoso.

Ferraresso indicó que “este instrumento comprende a todas las persona del Poder Ejecutivo provincial que se desempeñan en todos los niveles y jerarquías, cualquiera sea la condición laboral” y añadió que “para su instrumentación se creará la Oficina de Intervención en Violencia Laboral que funcionará bajo la órbita del ministerio de Economía e Infraestructura, y también la Comisión de Prevención”.

“Este protocolo prevé un procedimiento confidencial, cautelar, protectorio y no sancionatorio”, explicó. La funcionaria detalló que para su elaboración se tomó en cuenta la legislación vigente y los consejos internacionales al respecto, como es el Convenio Nº 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ratificado por Argentina mediante la Ley 27.580, entre otros.

Ferraresso aseguró que una parte importante del protocolo es el trabajo en la prevención. “No solo hay que trabajar sobre la intervención, sino en la prevención; si trabajamos en la prevención seguramente van a ser menos las intervenciones”, dijo.

Destacó que fue un trabajo conjunto y que va a permitir “el trabajo unificado de todas las áreas y contar con una herramienta de intervención”. El protocolo se basa en los ejes de respeto y confidencialidad; trato digno y humanizado; no revictimización; perspectiva de género y diversidad; contención, acompañamiento y asesoramiento integral; celeridad y diligencia; interseccionalidad; y estrategias de intervención estructurales.

Explicó que la Oficina de Intervención en Violencia Laboral estará conformada por un equipo interdisciplinario con dedicación exclusiva, que tendrá a su cargo la presentación de informes en distintas instancias y una comisión de prevención conformada por representantes de distintos organismos.

“Este protocolo es fruto de un trabajo en equipo que se viene dando hace varios meses de manera silenciosa”, indicó Ferrareso. Destacó que uno de los objetivos principales para este trabajo es “aprobar este protocolo por decreto y lograr tener un protocolo unificado en todo el Ejecutivo provincial para que después puedan adherir los municipios y también los distintos poderes del estado”.

Indicó que “es fundamental para nosotros contar con esta herramienta que busca promover una estructura basada en el respeto mutuo y en la dignidad humana para fomentar ambientes de trabajo libres de discriminación, libres de violencia, libres de acoso, libres de maltrato”.

“Esto es un antes y un después, era una deuda pendiente y seguramente este protocolo puede perfeccionarse”, dijo la ministra y agregó que “para nosotras, como mujeres, es un día muy importante porque este protocolo nos va a proteger, nos va a brindar herramientas para evitar que en distintos ámbitos laborales se vulneren o se invisibilicen las vulneraciones de derechos”.

El protocolo es una herramienta práctica que permite el abordaje de situaciones de vulneración de derechos dentro de las relaciones laborales que se dan en el ámbito del Poder Ejecutivo provincial. El mismo tiene como finalidad la prevención, intervención y protección de las personas en situaciones de violencia laboral, Violencia laboral con motivo de género, violencia doméstica y conflictos laborales.

Se compone de tres ejes centrales: la prevención, herramientas que permitan visibilizar, problematizar y desnaturalizar prácticas laborales discriminatorias, sexistas, racistas, clasistas, homofóbicas que segregan, excluyen u hostigan a las personas que trabajan; para su conocimiento y erradicación. La intervención y protección, ambas abordadas desde un enfoque integral, que promueva la corresponsabilidad individual e institucional y evite la revictimización y el  registro que permitirá realizar un seguimiento cualitativo y cuantitativo de la problemática en el ámbito del Poder Ejecutivo provincial, con el objetivo de mejorar las estrategias de prevención, intervención y protección en pos de avanzar en la erradicación la violencia laboral.

Luego de analizar la situación, la oficina de intervención podrá establecer medidas en resguardo y protección de las personas afectadas, dirigidas a las personas denunciadas (internas o externas) así como también prevé estrategias de resolución ante situaciones conflictivas. Además, se contempla la articulación y derivación a otros poderes del Estado según corresponda.

Se presentó el protocolo que busca promover una cultura basada en el respeto mutuo y la dignidad humana, fomentando ámbitos de trabajo libres de discriminación, violencia y acoso.