Preparan el programa de monitoreo y control de avispas

enero 19, 2010

Consiste en una tarea conjunta impulsada por la subsecretaria de Producción y Desarrollo Económico, con un método experimental que permitirá controlar la plaga. Se realizará en Villa Pehuenia – Moquehue en la primera quincena de febrero.

La dirección general de Sanidad Vegetal, dependiente del ministerio de Desarrollo Territorial, realizará este verano una campaña para controlar a las avispas “chaqueta amarilla” en la zona de influencia de Villa Pehuenia – Moquehue, gracias a un convenio firmado con el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

El ensayo se llevará a cabo en la zona de Villa Pehuenia – Moquehue y participará de la iniciativa el municipio de esas localidades junto a las subsecretarías de Turismo y de Salud del Neuquén, policía, gendarmería, prestadores turísticos y pobladores locales.

La idea es monitorear los niveles de la plaga durante la primera quincena de febrero para determinar el momento oportuno de control. La provincia, a través de la dirección general de Sanidad Vegetal, proveerá a los pobladores de un cebo tóxico, preparado a base de insecticida y carne molida fresca para que estos distribuyan en sus predios en trampas plásticas caseras.

Esta metodología fue probada con éxito por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Bariloche y en el Alto Valle, pero nunca se realizó un ejercicio a gran escala como el que se propone para este verano. La clave del control radica en que el total de la zona afectada cuente con el cebo tóxico en el mismo momento para evitar reinfestaciones desde predios vecinos. Por ello, la participación de toda la comunidad es fundamental para el éxito del proyecto.

La dirección general de Sanidad Vegetal realizará una reunión con toda la comunidad de Villa Pehuenia – Moquehue a principios de febrero, para ajustar la metodología y despejar dudas.

Trabajo comunitario

En una sola hectárea puede haber hasta 10 nidos, y en cada uno de ellos -en el momento de mayor crecimiento- puede contener más de 6000 avispas, por ende, la posibilidad de control individual resulta imposible ya que se producen reinvasiones desde terrenos vecinos. De este modo, la provincia ensayará en esta temporada una estrategia de control masivo y comunitario.

Las trampas deberán ser fabricadas por los pobladores y consisten en botellas pláticas perforadas para permitir el ingreso y salida de las avispas con el cebo tóxico, colgadas a una altura que imposibilite el acceso a ella tanto de niños como de animales domésticos.

La chaqueta amarilla

Su nombre científico es Véspula germánica y es una avispa que en los últimos años se ha convertido en una verdadera plaga en la región patagónica afectando a productores ganaderos, frutícolas y apícolas y, fundamentalmente, al sector turístico.

Ingresó a la región por los pasos cordilleranos en la década de 1980 y se extendió por toda la zona cordillerana de la Patagonia y a los valles irrigados de Neuquén y Río Negro. Su potencial de desarrollo en muy grande.

Para el crecimiento de los nidos, las obreras buscan cualquier fuente rica en proteínas, como carnes, dulces o miel y de allí que invadan los asentamientos humanos, donde estos productos se encuentran en gran cantidad y, aunque no atacan directamente a personas o animales, pueden producir dolorosas picaduras cuando son molestadas o se sienten amenazadas.