Se instala en la meseta capitalina, y forma parte de una red nacional. Posibilitará generar un servicio de alerta temprana para prevenir desastres, y brindará mayor precisión a los pronósticos.

El gobierno de la provincia, a través de la subsecretaría de Recursos Hídricos, instaló un radar meteorológico en la meseta neuquina que permitirá contar con una mayor precisión en los pronósticos de las tormentas y vientos en la provincia, su monitoreo y la generación un servicio de alerta temprana para prevenir desastres.

La antena forma parte del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame), un programa impulsado por la subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, el Servicio Meteorológico Nacional y numerosos organismos nacionales, provinciales e interinstitucionales, interesados en conformar una red que brinde mayor cobertura territorial y permita efectuar diversas tareas vinculadas a la gestión del riesgo. Su desarrollo, construcción e instalación son realizados por Invap SE.

El radar meteorológico permitirá contar con una mayor precisión en los pronósticos de las tormentas y vientos en la provincia.

La provincia del Neuquén, a través del ministerio de Energía y Recursos Naturales, aportó el terreno para la instalación, la provisión de energía eléctrica y el tendido de tres kilómetros de fibra óptica para proveer la conectividad del sistema.

El radar, ubicado en el predio que ocupa la planta potabilizadora del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) al norte de la ciudad capital, permitirá contar con una descripción del estado del tiempo y generar pronósticos a corto y muy corto plazo.

También posibilitará el desarrollo de un servicio de alerta temprana para prevenir los efectos causados por desastres, el cual será útil para los organismos responsables de activar las operaciones de gestión de riesgo que salvaguardan las vidas humanas y las infraestructuras. De hecho, la Red Provincial de Riesgo había expuesto la necesidad de contar con datos que faciliten la elaboración de pronósticos en tiempo real para evaluar posibles escenarios de riesgo y asistir al Comité de Crisis, cuando éste se conforma.

Con el radar se podrá prever y monitorear las contingencias ambientales como granizo, lluvias torrenciales, tormentas severas, de manera tal que se podrá accionar una alerta para, por ejemplo, desplazar el ganado en áreas productivas o las operaciones de campo en áreas petroleras.

El subsecretario de Recursos Hídricos, Horacio Carvhalo, señaló que esto “hace a la seguridad de la población”, al permitir detectar y prevenir las tormentas y sus inconvenientes”.

Otro de los beneficios del radar es el monitoreo hidrometeorológico, indispensable al gestionar el aviso temprano para la regulación de presas. También brindará un importante aporte a la seguridad a la aeronavegación y suministrará datos básicos para la investigación científica y tecnológica.

La información recopilada por el radar será transmitida en tiempo real al Centro de Procesamiento operado por el Servicio Meteorológico Nacional y compartida por otros organismos que la requieran, como la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), a través de su área de pronósticos.

Esos datos serán complementarios a los que actualmente se obtienen de imágenes satelitales y las redes de estaciones meteorológicas, y permitirán fortalecer los pronósticos que se emiten desde la AIC para toda la región.

Por su emplazamiento, el radio máximo de cobertura del radar llegará más allá de Rincón de los Sauces (al Norte), casi hasta la cordillera de los Andes (al Oeste), alcanzará el valle medio del Río Negro (al Este) y por debajo de Piedra del Águila hasta prácticamente la Línea Sur de la vecina provincia (al Sur).

Además del radar, se prevé la instalación de cinco estaciones meteorológicas automáticas para la calibración y control en Villa El Chocón, Plaza Huincul, bocatoma Mari Menuco, Rincón de los Sauces y General Roca. Estas estaciones permitirán fortalecer la red meteorológica existente hoy en la zona.

La provincia aportó el terreno para la instalación, la provisión de energía eléctrica y el tendido de tres kilómetros de fibra óptica para proveer la conectividad del sistema.