En las últimas semanas se desembolsaron fondos para diez comunidades mapuche y organizaciones de productores. Se destinarán a infraestructura predial y trabajos para captación, reserva y distribución de agua.

El ministerio de Desarrollo Territorial, a través de la subsecretaría de Producción, informó que en el marco de la Ley Caprina se transfirieron en las últimas semanas más de 2,4 millones de pesos que permitirán la ejecución de diez proyectos en distintos puntos de la provincia por parte de organizaciones de productores y comunidades mapuche.

La Ley Caprina N° 26141 (Régimen para la recuperación, fomento y desarrollo de la actividad caprina), es una fuente de financiamiento de Nación para todos los integrantes de la cadena de producción mediante la presentación de proyectos, otorgando aportes no reintegrables y créditos a valor nominal.

Agua e infraestructura predial

Varios de los proyectos recientemente financiados a través de aportes no reintegrables corresponden a trabajos y obras vinculados a captación, reserva y distribución de agua.

Se trata de iniciativas presentadas por el Grupo «Ruca Malal Co» de la Comunidad Cayupán (17 beneficiarios, $509.632,93); la Asociación de Fomento Rural Naunauco (14 beneficiarios, $243.085,30); la comunidad mapuche Calfucurá (18 beneficiarios, $680.231,18) y la Asociación de Fomento Rural Challacó (10 beneficiarios, $260.104,56), este último además contempla obras de infraestructura predial.

También se financiaron proyectos destinados a infraestructura predial (alambrados eléctricos y tradicionales, cobertizos, etc.). Es el caso del «Grupo El Esfuerzo», de Rincón de los Sauces (9 beneficiarios, $69.132,11); la comunidad mapuche Namuncurá (5 beneficiarios, $138.805) y la comunidad Felipín (21 beneficiarios, $ 512.681).

Por otra parte, tres productores que integran la Asociación de Fomento Rural Chihuidos recibieron créditos para colocación de alambrado tradicional y eléctrico.

Fuente de financiamiento

A través de la Ley Caprina se otorgan aportes no reintegrables y créditos blandos a valor nominal para proyectos de infraestructura predial, manejo y mejora genética, suplementación estratégica, sanidad, transformación de productos y comercialización, captación y distribución de agua, compra y retención de vientres, maquinaria y reservas forrajeras, implantación de pasturas.

Sus beneficiarios prioritarios son productores de la agricultura familiar y pequeños productores, prevaleciendo proyectos integrales que involucren organizaciones tendientes a mejorar el sistema productivo en su conjunto.

Para la formulación de los proyectos se cuenta con técnicos que trabajan a terreno pertenecientes al INTA, Ley Ovina y Ley Caprina, subsecretaría de Agricultura Familiar y ministerio de Desarrollo Territorial de Neuquén.