Este fin de semana y por primera vez, se desarrollará en la ciudad lacustre la competencia mundial de descenso y cross country.  

Audio de Gladys Díaz, deportista de Plottier

Gladys Díaz, la pedalista de Plottier, será una de las animadoras del Mundial Máster de Descenso y Cross Country, que se desarrollará este fin de semana en el Cerro Bayo de Villa La Angostura, y que la tendrá entre las protagonistas de esta última de las modalidades.

Permanente animadora desde que tenía veinte años cuando empezó a abrazar esta disciplina hasta convertirse en referente de la especialidad, aspira a conseguir una medalla. Aunque su idea original es disfrutar y vivir una experiencia única tras varios años de soñar con esta posibilidad que ahora desembarca en su propia casa con cerca de mil participantes en las diferentes categorías y especialidades.

“Este es mi primer mundial y no lo puedo creer. En algún momento tuve posibilidades de poder participar en Andorra o a Brasil, pero finalmente no pudo así que estoy muy feliz de poder correr de local”, señaló a poco de emprender el viaje hacia Villa La Angostura donde tendrá lugar este fin de semana el certamen ecuménico.

«Voy a estar compitiendo en el Mundial Máster en la Modalidad XCO que es la categoría olímpica en la categoría Damas C que abarca a corredoras de 50 a 55 años”, explicó.

“Soy múltiple campeona argentina aunque solo participé en dos campeonatos Panamericanos en esta modalidad, uno en 2007 que se realizó también en Villa La Angostura, donde logré una medalla de bronce y otro en 2009 en el cerro La Parva de Santiago de Chile, donde obtuve la medalla de plata, pero nunca estuve en un Mundial, así que estoy con muchas expectativas. He entrenado más de veinte años para tener esta posibilidad y por primera vez voy a tener esa oportunidad, y de local, que es algo único”, señaló.

En cuanto a sus inicios recordó «que a los once años tuve mi primera experiencia en bicicleta. Y ya un poco más grande, a los 20 años empecé a competir y no me paré. Encontré mi deporte en el ciclismo que pude realizar gracias a la ayuda de mucha gente”, agradeció.

“En ciclismo, salvo descenso, lo he hecho todo ya que soy múltiple campeona argentina en la categoría élite; también fui varias veces campeona argentina de maratón; dos veces en XCO también en relevos por equipos, más los dos campeonatos panamericanos y tuve trece participaciones en el Desafió al Río Pinto que es la carrera más importante de Sudamericano y a la que voy a volver a participar después de esta carrera en Villa Angostura”, contó.

En cuanto a las expectativas para el certamen ecuménico dijo que «son muchas. Entrené bastante este año, vengo de ganar la general femenina tras cuatro carreras que se hicieron este año en la provincia. Así es que voy con mucha confianza y tengo fe de que algo importante podemos conseguir”, se ilusionó.

Conocer el circuito es una ventaja. “Lo he recorrido dos veces: con lluvia y en seco. Se la trasmisión que voy a usar, todo”. En ese sentido agregó: “no me preocupa tanto cómo va a estar el clima porque va a ser para todos igual. Así es que vamos a disfrutar y a dar lo mejor”, se desafió.

También se mostró entusiasmada porque en su misma categoría va a estar Jimena Florit, dos veces olímpica para Argentina (Sidney 2000 y Atenas 2004). Ella vivió en San Martín de los Andes pero se fue a los 18 años a Estados Unidos y es una de las mejores del mundo. El circuito donde vamos a correr tiene cuatro kilómetros y las damas lo recorren en tres oportunidades. Estimo que lo voy a estar haciendo en 18 minutos. En una pista con muchas subidas y bajadas. Se larga por categoría según ranking UCI de la Federación Internacional de Ciclismo en primer lugar; luego los campeones mundiales y continentales y después, por orden de inscripción”.

Sobre este punto agregó: “como la carrera se desarrolla por senderos cuesta pasar. Por eso es fundamental tener una buena largada ya que si alguien es lento te obliga a ir más despacio, parar o bajar de la bicicleta.  Vamos a correr en una pista con todos los condimentos que tienen que tener estos circuitos para carreras internacionales, con subidas, bajadas, cambios de ritmo que no te da respiro”, resaltó.

Gladys es una agradecida del deporte y puede dar fe de que practicarlo es salud: “Es que desde chica padezco de anemia mediterránea, una enfermedad crónica hereditaria. Tengo los glóbulos rojos muy bajas con lo cual los glóbulos blancos los absorben y por eso tengo que tomar hierro y ácido fólico de por vida ya que mi cuerpo no absorbe los nutrientes de la comida. Esta enfermedad me la detectó un médico deportólogo cuando tenía 28 años. En esos años estaba muy anémica y me recetaron vitaminas pero no encontraban otra solución. Hasta que me hicieron los estudios y descubrieron que era algo hereditario”.

“El deporte me ayudó mucho en ese sentido por eso yo siempre lo recomiendo. Además, a los 26 años tenía una osteoporosis de una anciana de ochenta. Con el deporte me olvidé de todo eso. Me cambió la vida. Me hizo otra persona. Ahora puedo trabajar y vivir de lo que me gusta. Cuando intenté dejarlo un par de meses estuvo como un año y medio recuperándose así que vamos a morir arriba de una bicicleta”, aseguró.

Además de competir Gladys quiere dejar un legado porque “siempre dijo uno tiene que dejar una huella en lo que hace. Así que vengo trabajando con niños desde 2004 y, desde hace cinco años presenté un proyecto a la Municipalidad de Plottier donde tengo una escuelita para niños de dos a doce años, además de la escuela privada para mayores y competidores de elite. Es muy lindo vivir y trabajar en este deporte y hacer lo que a uno le gusta que es como no trabajar así que mi trabajo es lo más hermoso del mundo”.