Personal del hospital de Loncopué y el equipo del departamento de Emergencias Sanitarias se reunieron ayer para abordar, entre otros temas, las misiones y funciones del personal de Salud en los centros de evacuados.

El ministerio de Salud informó que continúan los trabajos conjuntos entre personal del hospital de Loncopué y el equipo del departamento de Emergencias Sanitarias. En una reunión realizada ayer martes se delimitaron misiones y funciones y se decidió realizar un relevamiento de la población evacuada.

Al respecto, el ministro de Salud, Rubén Butigué, dijo que “desde Salud seguimos trabajando con distintos organismos para contener y dar respuesta a la población afectada, y sabemos que con el trabajo coordinado todos conseguimos el mejor resultado”.

De la jornada de trabajo participó el personal médico y de enfermería del hospital Loncopué, a cargo del director Paulo Butín, representante de Salud en el Comité de Emergencia (COE) local; y el equipo de Emergencias Sanitarias.

Luego del encuentro elevaron un informe donde se explica que hay diferencias con lo ocurrido en la erupción de 2011 con el complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle; plantea diferentes y nuevos escenarios al habitual y que hay una población más sensibilizada y preparada para eventuales contingencias gracias a lo que se trabajó por parte de los diferentes Comité Operativos de Emergencia locales desde hace tiempo.

Dentro de los puntos abordados se destacan las misiones y funciones del personal de Salud en los centros de evacuados, que comprende la necesidad de implementar rondas sanitarias para evaluar a las personas dos veces por día; y hacer un monitoreo de calendarios de vacunación, especialmente antitetánica, manejo de excretas y alimentos por riesgo de contagio de enfermedades de transmisión fecal, gastroenteritis, hepatitis y enfermedades de transmisión alimentaria.

Otro de los ejes se refiere a llevar adelante un relevamiento de los pobladores con patologías crónicas que pudieran reagudizarse y de embarazadas a término, para ser redireccionadas si fuese necesario a otros sitios. También plantean que ante esta situación se pueden aumentar los eventos cardiovasculares como infartos y accidentes cerebro vasculares (ACV), además de ansiedad generalizada relacionados por el estrés.

Como parte de las recomendaciones generales a la población en caso de existencia de ceniza suspendida en el aire detallan el uso de pañuelos o paños, eventual barbijo común, protección ocular sólo ante exposición.

En otro apartado también se señala que existe una necesidad de redistribución de las tareas sanitarias habituales durante el alerta para lograr un cuidado del personal sanitario (autocuidado); y recordaron que todo el personal recibió capacitación y formación frente a situaciones de emergencias y se encuentra facultado para resolver cualquier evento.

Se evaluó el posible cambio de complejidad hospitalaria transitorio ante posibles situaciones de aislamiento y la habilitación de nuevas guardias pasivas y/o activas, así como la reposición del stock de insumos del hospital provisto desde Depósito Central y de otros nosocomios.

Para finalizar, se evaluó solicitar alternativas comunicacionales frente a defectos, por lo que se solicitó colaboración al Radio Club Neuquén.

También anunciaron que se mantiene comunicación constante con la dirección nacional de Emergencias Sanitarias (Dinesa) y por su intermedio con el misterio de Salud de la Nación, quienes brindan asesoramiento y apoyo constante.

El equipo de Emergencias Sanitarias realizó una evaluación de la zona afectada, quedando a disposición del hospital local para asesoramiento o apoyo operativo y permaneciendo atentos a las solicitudes del representante de Salud en el COE local.