Si bien la picadura de una araña es un evento potencialmente grave y letal, es importante aclarar que también es prevenible y tratable.

Esta semana el ministerio de Salud de la provincia del Neuquén continúa recordando las medidas de prevención de animales ponzoñosos o venenosos. Por este motivo, el departamento de Salud Ambiental informa que si bien en la región hay muchas arañas, sólo hay dos cuyas picaduras pueden ser peligrosas: la viuda negra (Latrodectus sp) y la araña de los rincones o de los cuadros (Loxosceles sp).

Si bien la picadura de una araña es un evento potencialmente grave y letal, es necesario aclarar que también es prevenible  y  tratable, por eso se sugieren diversas acciones para prevenir picaduras. Entre ellas, se destaca la limpieza y el orden en patios y galpones con guantes y calzado cerrado.

También se recomienda no meter la mano en placares sin poder ver el interior, sacudir la ropa y el calzado que no se usa hace mucho tiempo, y no dejar las puertas de roperos y armarios abiertos. Por otro lado, se aconseja poner mosquiteros en ventanas y puertas, mantener limpio detrás de los cuadros, y no acumular recipientes, diarios viejos ni botellas.

En relación a las especies pertenecientes a las arañas que pueden ser peligrosas, se identifican características morfológicas que permiten diferenciarlas de arañas sin importancia médica.

En primer lugar, la viuda negra (Latrodectus sp.) llega a medir hasta tres centímetros y tiene el abdomen globuloso de color negro con manchas rojas. Vive al aire libre, debajo de piedras, entre plantas, galpones, depósitos, escombros, troncos caídos, piedras, macetas, etc. No es agresiva y sólo reacciona si se la molesta o si se toca por accidente. Las picaduras ocurren por lo general durante el día y fuera de la vivienda.

Por otra parte, la araña de los rincones o de los cuadros (Loxosceles sp.) suele medir tres centímetros, no es agresiva y sólo pica en defensa propia. Tiene el cuerpo y las patas castañas y el abdomen grisáceo. Vive dentro de viviendas, en lugares oscuros y secos como rincones, detrás de cuadros, guardarropas y en los entretechos. Los incidentes suelen producirse en las viviendas durante la noche y en cualquier época del año.

Por último, se pueden mencionar arañas de otros géneros, comunes en ambientes urbanos o rurales, como por ejemplo Lycosa (araña corredora de los jardines), Pholcus o Philistata, no suelen ser peligrosas y sólo producen manifestaciones locales como  enrojecimiento y dolor leve en el sitio de la picadura.

La picadura de la araña Polybetes sp. (araña de jardín) puede producir, además, trastornos transitorios de la sensibilidad local y regional. Las “arañas pollito”, como Grammostola, Acanthoscurria o Eupalestrus, no suelen picar pero, en ese caso, pueden producir diferentes manifestaciones clínicas, como urticaria, conjuntivitis, rinitis, broncoespasmo, etc., ocasionadas por pelos urticantes que desprenden de su cuerpo.

Ante cualquier eventualidad es importante pedir asistencia sanitaria al 107 o concurrir a un establecimiento de salud para determinar si es necesario o no un antídoto.

Vale destacar que es fundamental la higiene en el hogar y sus alrededores, como así también la elección de espacios recreativos despejados como medidas de prevención en general para prevenir incidentes y evitar picaduras de mosquitos, arañas, alacranes o mordeduras de víboras.