Desde que se implementó el protocolo COVID-19, que permitió retomar las tareas de campo relacionadas a la perforación e intervención de pozos hidrocarburíferos, se realizaron 600 actas de inspección en yacimientos neuquinos.

El grupo de inspectores de la dirección general de Control Técnico Operativo, dependiente del ministerio de Energía y Recursos Naturales, realizó alrededor de 600 actas de inspección desde que comenzó la pandemia. Además de verificar el cumplimiento del protocolo sanitario de la actividad hidrocarburífera, se encargan de constatar el estado de las instalaciones superficiales, perforación de pozos e incidentes ambientales, entre otras funciones.

Durante 2020 realizaron 440 actas y en el primer trimestre de este año, otras 128. Principalmente y a grandes rasgos, se elaboraron por tres motivos: adecuación de instalaciones de tratamiento, puntos de medición fiscal de petróleo y gas, e incidentes ambientales.

Según expresó el director general del área, Néstor Pi, cuando comenzó la pandemia “existía mucho miedo y temor al contagio, y a medida que transcurrió el 2020 y lo que va del 2021, los inspectores tomaron confianza en cuanto vieron que la situación menos expuesta es la del yacimiento. Justamente en el campo es donde se puede mantener cierto distanciamiento con los distintos operadores de yacimiento”.

Cabe destacar que, hasta el momento, no se registró ningún contagio en el cuerpo de inspectores que recorren los yacimientos. El funcionario indicó que “hemos avanzando con todos los procedimientos y protocolos para evitar contagios. Eso hace que el inspector esté en un ámbito de resguardo y seguro, y contar con su burbuja cada vez que va al campo”.

Respecto del nivel de cumplimiento de los protocolos por parte de las empresas operadoras, comentó que son “los principales interesados de que su gente en el yacimiento no sufra contagios, y son muy precavidos en cuanto a las burbujas de trabajo en distintos campos petroleros”.

El protocolo sanitario básico para las actividades de la industria hidrocarburífera fue establecido por la resolución provincial 05/20 y a fines de junio el gobierno de la provincia aprobó una modificación. Desde entonces y con el fin de garantizar su cumplimiento, las autoridades provinciales llevan adelante inspecciones en los yacimientos de la cuenca neuquina.