Se trata de las Mini Mills adquiridas por el Estado provincial. En la planta de procesamiento de fibras inaugurada recientemente se realizan hilados para enviar a potenciales comercializadores y tejedurías.

Desde hace un mes, cuatro personas se encuentran realizando un proceso de experimentación de las maquinarias Mini Mills, elaborando muestras de hilados que serán enviadas a potenciales compradores, en la planta de procesamiento de fibras textiles de origen animal asentada en Chos Malal.

A través del uso de las Mini Mills -tecnología importada desde Canadá- se puede incorporar al proceso de acopio el lavado, secado e hilado de la fibra, multiplicando el valor agregado de la producción, cerrando la cadena de valor textil y apuntando a mejorar el ingreso de los crianceros.

En el caso de Chos Malal, el emprendimiento se encuentra asentado en la Estación Agrozootécnica, adonde se reacondicionó un galpón para tal fin.

En el ámbito de la Mesa de Fibras, un espacio interinstitucional con la participación de la provincia, el INTA, y las organizaciones de productores y artesanas, se acordó un modelo de gestión -para esta primera etapa- con la intención de que posteriormente el emprendimiento sea autosustentable. En ese espacio se trabajan distintos aspectos que van desde la cría a campo hasta la comercialización.

Operarios

Actualmente el equipo de trabajo está integrado por dos técnicos de la provincia y dos hijos de productores de la zona, quienes en agosto participaron de una capacitación intensiva en el uso de las maquinarias.

“La planta ya está en funcionamiento, se está realizando un proceso de experimentación de las máquinas, haciendo un registro de datos y elaborando muestras con diferentes fibras, cashmere, mohair y lana principalmente. En los próximos días se enviarán las muestras a comercializadores y tejedurías interesados en este tipo de hilado”, explicó el subsecretario de Producción, Javier Van Houtte.

A través de tres meses de experimentación y toma de datos, se podrá determinar el rendimiento de las maquinarias (cuánto tiempo se demanda en obtener hilos de determinadas características), y el rendimiento de las distintas fibras.

Uno de los jóvenes que se encuentran trabajando en la planta es Cristian Faundes, hijo de productores y representante de la Mesa Campesina de Chos Malal y Los Menucos. “Esta es una salida laboral para productores e hijos de productores. En mi caso participé de la capacitación que se hizo en agosto, y actualmente estamos trabajando los cuatro en todas las máquinas para saber manejarlas”, explicó.

Emprendimiento

La planta es el resultado de un proyecto interinstitucional impulsado por el gobierno provincial a través del ministerio de Desarrollo Territorial, Centro PyME-Adeneu y otros organismos, en el que intervienen el municipio local, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

Para su funcionamiento en Chos Malal, se reacondicionó un galpón de 220 metros cuadrados techados, en donde se realizaron subdivisiones para aislar las distintas etapas del procesamiento (zona sucia de lavado, zona secado, zona procesamiento y zona acopio de producción).