Este 28 de julio se conmemora el Día Mundial Contra la Hepatitis B. El área de Salud está desarrollando actividades de vacunación en dependencias públicas, concientizando sobre la importancia de la vacuna para prevenir esta enfermedad hepática.

El ministerio de Salud y Desarrollo Social informa que en el marco del Día Mundial contra la Hepatitis –que se celebra todos los 28 de julio– se vienen realizando acciones para concientizar sobre la importancia de la vacunación para evitar la hepatitis B. La vacuna es una medida de prevención segura, eficaz, universal, gratuita y se aplica en tres dosis.

Estas estrategias son generadas por el programa Inmunoprevenibles de la cartera sanitaria, y esta semana estuvieron aplicando la primera dosis al personal del Centro Administrativo Ministerial (CAM) en la oficina de Salud Ocupacional. Se hizo el lunes 18 y hoy viernes 22 de julio.

Araceli Gitlein, referente del programa Inmunoprevenibles realizó un balance de ambas jornadas y expresó “se aplicaron 84 dosis; la recepción y demanda fue muy buena por lo que pautamos un nuevo encuentro dentro de 15 días en las dependencias de salud para todos aquellos que no pudieron acceder en estas jornadas”. El objetivo es fomentar y promocionar la vacunación en lugares donde hay mucha población adulta trabajando.

En una instancia previa, se les brinda información sobre la enfermedad, se explica cómo se contagia, cuáles son los síntomas, y se destaca la importancia de que se apliquen las tres dosis completando el esquema para estar protegidos.

El 28 de julio de cada año, la Organización Mundial de la Salud y sus asociados, conmemoran el Día Mundial contra la Hepatitis en memoria del natalicio de Baruch Samuel Blumberg, descubridor del virus de la hepatitis B, galardonado con el premio Nobel. El objetivo es crear conciencia sobre la hepatitis viral, además de realizar un llamado para acceder al tratamiento, mejorar los programas de prevención y promover las acciones gubernamentales.

En este marco, se han generado acciones en la Ciudad Deportiva donde se aplicaron 180 dosis, y se tiene programado realizar una segunda visita el martes 2 de agosto.

La enfermedad

La hepatitis es la inflamación del hígado, órgano encargado de procesar los nutrientes, que ejerce una función desintoxicante y sintetiza proteínas. Cuando el hígado está inflamado o dañado, su función puede verse afectada.

En la mayoría de los casos, la hepatitis es provocada por un virus. Los más frecuentes son los virus de la hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis C. La vacuna es una medida de prevención segura, eficaz y gratuita.

La vacuna contra la Hepatitis A está indicada a los 12 meses de vida y se recibe en una única dosis. Mientras que contra la Hepatitis C no existe ninguna vacuna y la enfermedad puede prevenirse mediante otras medidas, como no compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas; exigir el uso de materiales descartables o esterilizados al hacerse tatuajes, piercings o implantes; y en las relaciones sexuales, utilizando preservativo.

En el caso de la hepatitis B, está indicada para toda la población. Según el Calendario Nacional de Vacunación, la primera dosis se debe aplicar en las primeras 12 horas de vida luego del nacimiento; si uno no se vacunó en este momento, hay otra oportunidad de iniciar o completar el esquema a los 11 años o en cualquier momento de la vida. Lo importante es completar las tres dosis para generar inmunidad.

La hepatitis B se transmite a través del contacto con la sangre, por contacto sexual sin el uso de preservativos, por medio de la madre infectada al hijo durante el embarazo (transmisión vertical), por transfusiones de sangre o por drogadicción endovenosa. La vacuna contra la Hepatitis B es el método más efectivo para la prevención de esta enfermedad, es muy importante la vacunación precoz y completar el esquema.

Algunas de las personas que se encuentran infectadas no se sienten enfermas. Asimismo, en otras personas la enfermedad produce síntomas que pueden durar varias semanas e incluyen: pérdida de apetito, cansancio, dolores en los músculos, en las articulaciones o en el estómago, diarrea o vómitos y piel u ojos amarillos (ictericia) con menos frecuencia. Esto se llama forma «aguda» de Hepatitis B. Cuando se prolonga en el tiempo, la enfermedad se hace crónica y puede provocar daños en el hígado; la enfermedad conocida como cirrosis o cáncer de hígado.