La presencia de la plaga demanda grandes esfuerzos para su control, entre los que se encuentran labores culturales y la utilización de diferentes medidas de control directo.

Técnicos del ministerio de Producción e Industria aplican los Bloques de Sanidad Controlada en grupos de pequeños y medianos productores para lograr un status sanitario libre de Carpocapsa en peras y manzanas, que luego garantice su exportación a los mercados exigentes.

Los técnicos utilizan la Técnica de la Confusión Sexual (TCS) y realizan las tareas culturales imprescindibles para el control de la plaga y comandan un grupo de monitoreadores que supervisan la correcta realización de estas tareas y realizan un monitoreo de los daños de la plaga, con carácter oficial.

La carpocapsa (Cydiapomonella) es la principal plaga en peras y manzanas de la región, su presencia obliga anualmente a los productores a realizar grandes esfuerzos para su control, entre los que se encuentran labores culturales, como la poda y el raleo de frutos, así como la utilización de diferentes medidas de control directa.

La Técnica de la Confusión Sexual es una estrategia de bajo impacto ambiental que permite, además, una importante disminución de las aplicaciones de agroquímicos lo que redunda en el cuidado del ambiente y de la salud de trabajadores, productores y consumidores.

Las exigencias en cuanto a la sanidad son cada vez mayores. Un claro ejemplo de esto es nuestro principal mercado de destino de manzanas y peras, Brasil, país al que las exportaciones deben realizarse bajo un estricto protocolo sanitario, el Sistema de Mitigación de Riesgos (SMR) ejecutado por el SENASA, para asegurar la no presencia de larva viva en ninguno de los envíos, lo que se conoce como “carpocapsa 0”.

Los técnicos utilizan la Técnica de la Confusión Sexual (TCS) y realizan las tareas culturales imprescindibles para el control de la plaga.

Bloques de Sanidad Controlada

En el año 2006 el Gobierno Nacional implementó el Programa Nacional de Supresión de Carpocapsa, que consistió en la entrega de los emisores de feromonas para la TCS, asesoramiento técnico gratuito, monitoreo de daños y trabajo en Bloques, en las provincias de Río Negro, Neuquén y Mendoza; sumándose luego la de San Juan. Al concluir este programa, los daños promedio de carpocapsa habían descendido del 5% inicial a menos del 0,5% en la mayoría de las chacras y, en muchas de ellas, a no detectable.

El Programa culminó en el año 2010, pero  la Provincia del Neuquén continuó acompañando al sector a través de un programa de prefinanciamiento para la compra de los insumos necesarios e imprescindibles para el control de la plaga: las feromonas y los agroquímicos.Esta estrategia ha permitido a la Provincia mantener casi en su totalidad la superficie bajo la TCS y, además, sostener la baja prevalencia de la plaga.

La superficie participante de los bloques en las dos zonas productoras de mayor relevancia, Centenario-Vista Alegre y San Patricio del Chañar, llegó en la última temporada a 3000 hectáreas de peras y manzanas, que fueron monitoreadas por 11 agentes reconocidos por Senasa y que realizaron un total de 1633 intervenciones.

En este sentido, al finalizar  temporada 2019/2020 se verificó que el 86% (2566 hectáreas) de la superficie que participó del programa de BSC obtuvo un resultado de menos del 1% de daño de carpocapsa y, lo que es aún más relevante, en el 74% de la superficie (2211 hectáreas) los porcentajes de daño no superaron el 0,5%; este valor es muy importante ya que con más de 0,66% de daño en campo la fruta no puede ser destinada en forma directa a Brasil, según lo establecido en el protocolo del SMR.