El subsecretario de Recursos Hídricos, Horacio Carvalho, informó que “no es una reglamentación simple porque se legisla sobre materias que ya se encontraban amparadas por otras normas”. Además, llamó a trabajar en conjunto con los municipios.

 

El subsecretario de Recursos Hídricos, Horacio Carvalho, informó que se trabaja en la reglamentación de la Ley 3076 de Alerta Hídrico Ambiental, sancionada por la Legislatura el 14 de junio y promulgada el 12 de julio pasado.

“No es una reglamentación simple porque se legisla sobre materias que ya se encontraban amparadas por otras normas, por lo tanto está llevando un tiempo de trabajo, para luego poder aplicarla como corresponde”, señaló Carvalho.

El funcionario explicó que como la norma plantea que la subsecretaría de Recursos Hídricos sea la autoridad de aplicación y además legisla sobre temáticas que exceden a la del recurso hídrico -extendiéndose a ámbitos de aplicación tanto del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), como de Medio Ambiente y hasta de los municipios- será necesario generar convenios con dichos organismos a fin de no obstaculizar el trabajo.

Carvalho recalcó que “la normativa vigente, previa a esta norma, ya nos daba las herramientas necesarias para combatir la contaminación de los cuerpos de agua. La subsecretaría de Recursos Hídricos ejerció estos años el poder de policía de aguas, de sus cauces naturales y artificiales y de toda obra relacionada con el almacenamiento o aprovechamiento de aguas”.

Destacó que el gobierno de la provincia del Neuquén se viene ocupando del cuidado de los ríos con obras de saneamiento que demandaron grandes inversiones como la ampliación de la Planta Tronador, la Colectora Central Máxima inaugurada este año, y la Colectora del Oeste II, cuya construcción comenzó días atrás.

Indicó que “uno de los mayores problemas para la salud de los ríos es el mal manejo de la basura, que es competencia de los municipios. Se arrojan de manera permanente residuos a los cursos de agua y a los pluviales que luego van a parar a los ríos”.

“Otro gran inconveniente son los asentamientos sin regularizar, porque al no contar con el servicio de cloacas los efluentes van a parar a las napas freáticas o incluso a las calles y de allí a los canales que desembocan en los ríos”, añadió Carvalho, quien aseguró que “necesitamos el acompañamiento de los municipios mediante la regularización de las tomas y el correcto funcionamiento de las plantas cloacales”.

En 2016, la provincia puso en marcha el Programa de Relevamiento, Optimización y Seguimiento del Funcionamiento de los Sistemas de Tratamiento de Efluentes Cloacales, que tiene como objetivo optimizar el uso de los recursos económicos, estableciendo programas de acción y protocolos de funcionamiento estandarizados, para actuar en forma preventiva.

Además, propicia el trabajo interinstitucional entre los organismos provinciales con competencia en la materia y la gestión municipal.

Finalmente, Carvalho indicó que “nos encontramos con ciudades con serios problemas donde los municipios son responsables de la operación y el mantenimiento de las plantas de tratamiento, como Plottier, por eje