“No es responsabilidad del EPAS el suministro de agua en áreas no servidas”, reiteró. Dijo que el municipio no puede exigirle al organismo provincial que asuma esa responsabilidad. “Es un disparate y una muestra de prepotencia”, aseveró.

El presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Víctor Marecos, pidió este jueves al municipio de Neuquén que acate las resoluciones de la Justicia y restituya el servicio de agua potable a la Toma 2 de Mayo de esta ciudad. Reiteró que ese servicio “no es responsabilidad del EPAS” y calificó como “un disparate y una muestra de prepotencia” que funcionarios municipales exijan al ente provincial que se haga cargo de ese suministro.

“Este fallo que les resulta adverso –en referencia al rechazo de la Cámara Civil al recurso interpuesto por el intendente Horacio Quiroga, que ratifica a su vez el fallo de la jueza de primera instancia- ordenó a la municipalidad a proveer de agua a los vecinos. Es decir, condena a la municipalidad porque los vecinos se encuentran en un área no servida de servicios, dentro del ejido municipal, con lo cual es el municipio el titular del servicio como poder concedente”, explicó Marecos.

Para el titular del EPAS, con estas actitudes el municipio capitalino manifiesta un “trato discriminatorio” con el organismo de agua y saneamiento provincial, “muy distinto al que dan a la empresa de colectivos, a la cual cubren sus costos con partidas del municipio que pagamos todos, o al que brindan al servicio Monedero, asegurando su rentabilidad”.

“Menosprecian al EPAS y sus trabajadores, que brindan el servicio a más del 85 por ciento de la ciudad. En los últimos 13 años Quiroga y sus sucesores partidarios han gobernado esta ciudad sin estructurar una planificación del servicio para que ejecute el prestador. La autonomía municipal data desde 1957, como así también la responsabilidad municipal en los servicios públicos”, aseveró.

Marecos pidió “no confundir” a la comunidad: “que el EPAS sea un ente provincial no reemplaza la responsabilidad del municipio. Existe una relación comercial con el municipio; por prestar el servicio, se retribuye con la tarifa. Esta tarifa es para operar y mantener, no contempla obras ni otras prestaciones como entregar agua. Para esas acciones debe estar el Estado municipal y su área social”.

No obstante, señaló que la provincia “ha contribuido generosamente al desarrollo de la infraestructura de agua y saneamiento de la ciudad”, pero desafió a la comuna a que muestre “cuánto destina del presupuesto municipal a agua y saneamiento, mientras prioriza obras de impacto político que no benefician a los más humildes ni a las futuras generaciones”.

“No hay un solo peso del municipio para hacer obras, ni un registro de oposición para hacer redes de agua y cloacas a cargo de los vecinos. No han implementado ni una tarifa social o partidas para atender emergencias. El EPAS no tiene facultades para fijar la política municipal. Si nos dan las herramientas y los recursos podremos hacerlo”, expresó Marecos.

Sostuvo que la ciudad “crece en habitantes, barrios, edificios que necesitan energía, agua, cloacas, alcantarillado, provisión de agua para bomberos; y la única respuesta es un plan de pavimentación con el cual se pretenden tapar las necesidades. Es tal el cortoplacismo y miopía del municipio que tapan bocas de registro, desagües pluviales, afectan redes o pavimento para romperse después con las obras que no se previeron”.

Sostuvo que el intendente Quiroga y sus funcionarios insisten en “una receta vieja para problemas nuevos”, los exhortó a “cumplir la ley” y les recomendó “dejar la prepotencia, porque no sólo es mala consejera, sino –lo peor- no soluciona los problemas de la gente”.