El taller para niños está dirigido a pacientes del hospital Heller, desde los 5 años hasta los 14 años. Los padres son convocados a un espacio similar donde se comparte información y se analizan los modos de llevar adelante el cambio de hábitos en cada familia.

El ministerio de Salud y Desarrollo Social informó que el grupo Hábitos de Vida Saludable (Havisa) trabaja desde hace cuatro años en la promoción de hábitos saludables en niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad, que sean pacientes del hospital Horacio Heller y de los centros de salud que integran el área programa.

Con un modelo de abordaje interdisciplinario, Eugenia Gavernet (nutricionista), Eugenia Urraza (psicóloga), Cecilia Molinas (médica pediatra), Ana Aguado y Carolina Cornejo (kinesiólogas), son las encargadas de llevar adelante un dispositivo para chicos con diagnóstico de sobrepeso y obesidad, como una instancia lúdica que complementa el espacio de consultorio, con la finalidad de abordar su salud desde un punto de vista que integre los factores físicos, biológicos, nutricionales y psicológicos.

La intervención consta de un taller para niños y otro para sus padres, donde se abordan diferentes formas de tratar el sobrepeso y la obesidad, se brinda información sobre alimentación saludable, se estimula la actividad física y los hábitos de vida saludable. Los talleres se desarrollan una vez al mes, y duran una hora y media aproximadamente.

El taller para niños está dirigido a pacientes del hospital, desde los 5 años hasta los 14 años. Por otra parte, los padres son convocados a un espacio similar donde se comparte información y se tratan, junto con los profesionales, los modos de llevar adelante el enorme desafío que implica el cambio de hábitos al interior de cada familia.

Según un relevamiento del Panorama de Seguridad Alimentaria y Nutricional elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Neuquén es la segunda provincia del país más afectada por la problemática de la obesidad infantil. El estudio señaló que el 44,5 por ciento de los chicos neuquinos de entre 5 y 13 años sufre obesidad o sobrepeso.

En ese contexto, el dispositivo que propone el grupo Havisa en el hospital Heller adquiere una importancia relevante en el tratamiento de la obesidad infantil. De hecho, el taller comenzó a funcionar con 56 niños y hoy la cifra alcanza los 90.

De acuerdo con las profesionales, es fundamental concientizar tanto a los padres como a los chicos sobre que la obesidad es una enfermedad y se convierte en un factor para que se desarrollen muchas otras enfermedades. “Hay muchos chicos con hipertensión, diabetes y problemas de glucemia alta, enfermedades que son prevenibles con educación alimentaria y la incorporación de hábitos saludables como la actividad física”, indicó la médica pediatra Cecilia Molinas.

El sobrepeso y la obesidad en los chicos y adolescentes se relacionan con los malos hábitos alimentarios, la poca actividad física realizada, el sedentarismo y la cantidad de horas que los chicos pasan frente a las pantallas (computadora, televisor, celular, etcétera). “Se les aconseja que hagan deporte, danza, se estimula que cambien de hábitos como caminar, mejorar las horas de sueño, estar menos tiempo frente a las pantallas”, remarcó Molinas.

Indicaron que son los padres los promotores de los cambios de hábito al interior de la familia. “La obesidad es una patología familiar y es la familia la que tiene que hacer un cambio de hábitos. La idea es que opten por alimentos saludables, que tomen conciencia de la cantidad de comida que ingieren, de las porciones”, subrayó la nutricionista Eugenia Gavernet.

Durante los años que llevan frente al taller interdisciplinario, el equipo concluye que el taller realmente funciona como dispositivo de intervención, ya que desde un abordaje lúdico los chicos fueron incorporando frutas y verduras en la nutrición diaria, se anotaron en algún deporte o simplemente cambiaron algunos hábitos de vida que mejoraron su salud.

“Habría que trabajar articuladamente con los centros de salud y los profesionales para que las derivaciones no lleguen tarde. La idea es adelantarse a un diagnóstico precoz”, reflexionó Gavernet.

El taller genera un espacio donde los chicos pueden aprender y jugar con información sobre los nutrientes de los alimentos que comen, las porciones y las diferencias entre los productos industriales y naturales.