Sensores térmicos medirán la factibilidad de cultivos de olivos y frutos secos

abril 14, 2010

Profesionales del INTA y la UBA visitarán mañana Neuquén para instalar sensores térmicos en el área de estudio y extraerán muestras de suelos para su análisis. El área comprende más de cuatro mil hectáreas.

En diciembre pasado, el gobernador Sapag y el ministro Bertoya visitaron emprendimientos de olivares en Añelo.

Este jueves 15 de abril arribarán a la provincia de Neuquén profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Universidad de Buenos Aires (UBA), para avanzar en los trabajos dirigidos a estimar las posibilidades de desarrollar los cultivos de olivos y frutos secos en gran escala en el territorio neuquino previsto en el Plan Productivo Provincial (Ley 2669).

La comitiva está compuesta por un especialista en olivos del INTA San Juan, Facundo Vita Serman y Germán Barberis, especialista en suelos. Ambos técnicos instalarán 25 sensores térmicos en el área de estudio, que comprende más de cuatro mil hectáreas, y extraerán muestras de suelos para su análisis.También participa de esta visita el ingeniero Eduardo Sierra, de la UBA y especialista en meteorología, que aborda el estudio del clima en el área en cuestión. Durante el mes de marzo se instaló un equipamiento meteorológico que transmite datos on-line durante el año de estudio. Los datos corresponden a radiación solar, dirección y velocidad de viento, precipitación, temperatura de aire, punto de rocío y humedad relativa.

El estudio se encuentra financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y lo coordina el ministerio de Desarrollo Territorial a través de la subsecretaría de Producción y Desarrollo Económico y la dirección provincial de Cooperación Técnica.

El CFI impulsa en todo el país un plan estratégico olivícola nacional, que requiere del trabajo conjunto de los técnicos y los productores beneficiarios. En agosto de 2008, las autoridades del ministerio de Desarrollo Territorial se reunieron con representantes del CFI y el INTA para poner en marcha un estudio de factibilidad de la producción olivícola en Neuquén.

La provincia puede adherir al plan nacional a partir de la evaluación de la producción, los recursos humanos y la industrialización que se están realizando en este momento en la provincia.

El desarrollo de la actividad requiere un análisis sobre el potencial de la zona según las condiciones del suelo, la forma de riego y las características climáticas. Por otra parte, teniendo en cuenta el fin comercial del cultivo, también habrá que seleccionar entre las quince especies de olivo que se producen en la Argentina.