El encuentro, que se desarrolló en el Copade, permitió avanzar en dos proyectos de trabajo: la conformación de un observatorio territorial para la reducción de riesgos de desastres y la creación de un registro provincial de incidentes.

Se concretó esta mañana en la sede de la subsecretaría de Planificación y Acción para el Desarrollo-Copade la tercera reunión anual de la Red Provincial de Riesgo, creada por la ley provincial Nº 2713.

Esta jornada permitió avanzar en los proyectos de constitución del observatorio territorial para la reducción de riesgo de desastre y la creación del registro provincial de incidentes, para conocer cuáles son los pequeños, medianos o grandes desastres que ocurren en el territorio provincial, poder tomar dimensión de las pérdidas que ocasionan y proponer acciones en consecuencia.

La directora general de la Unidad de Planificación Ambiental del Copade, Silvia García Garaygorta, explicó que la intención es empezar a trabajar desde la óptica de la planificación del desarrollo, “para ir dejando atrás la lógica de intervenir sólo en casos de emergencia y empezar a actuar fuertemente en la prevención”.

“Es incorporar el enfoque de riesgo en las políticas de desarrollo, trabajar sobre las amenazas y las vulnerabilidades que tiene nuestra población para poder prevenir o mitigar los efectos de desastre”, recalcó.

El Copade es autoridad de aplicación de la ley provincial 2713, que establece la incorporación del enfoque de riesgo en la planificación de las políticas públicas. En función de ello, fue el organismo encargado de organizar la Red Provincial de Riesgo como una plataforma multisectorial en la que participan no sólo varios organismos de gobierno sino también algunos municipios que han adherido a la ley, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), entre otros.

“Todos juntos comenzamos a debatir en este espacio sobre la reducción del riesgo en nuestra provincia. Estamos focalizándonos actualmente en zona Norte, elaborando un diagnóstico de amenazas y vulnerabilidades, y hemos dado inicio a la construcción de los primeros mapas de riesgo en esa región”, informó García Garaygorta.

Destacó la asistencia técnica que han recibido en todo este proceso de parte de la subsecretaría de Planificación Territorial de la Inversión Pública de la Nación. Al respecto, mencionó que al sancionarse la ley en 2010 se comenzó a trabajar conjuntamente con la cartera nacional y se elaboró el primer programa provincial, que tiene por objetivo “conocer los escenarios de riesgo en nuestra provincia y proponer medidas estructurales y no estructurales para empezar a reducir los niveles de riesgo”.

“La idea es dejar de pensar en los desastres como un evento de la naturaleza sobre los que no se puede actuar y comenzar a conceptualizarlos como problemas no resueltos del desarrollo”, explicó la funcionaria. “Generalmente se dice que un terremoto no genera las muertes, sino las casas que caen sobre las personas. Entonces empezamos a trabajar en el tema de las amenazas y también de la vulnerabilidad, que son esos grados de susceptibilidad que tiene la población frente a un desastre”, finalizó.