La actividad se realizó con la participación activa de esa vecinal y en articulación con el centro de salud de Los Hornos.

La subsecretaría de las Mujeres, dependiente del ministerio de Ciudadanía, realizó este martes la tradicional caminata que busca concientizar sobre la violencia de género en el marco del 25 de noviembre, Día internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres.

La actividad se realizó en el barrio Hibepa de la ciudad de Neuquén, con la participación activa de esa vecinal y en articulación con el centro de salud de Los Hornos. Además, fueron parte el grupo de folclore Nueva Generación Cuenca XV, un grupo de zumba del barrio Canal V y la batucada Kausay.

La caminata, de la que participaron unas 300 personas de distintos barrios de la zona Oeste de la ciudad, visibilizó los femicidios ocurridos en la provincia desde 2000 a la actualidad, en función de un registro que realizó la dirección de Promoción y Fortalecimiento de los Derechos de las Mujeres.

“Esta caminata tiene características que se diferencian de las que se realizan en el centro de la ciudad, donde los cánticos y las consignas de lucha son permanentes. En ésta, las mujeres marcharon en silencio portando los carteles y banderas que pudieron realizar en sus espacios de participación y que reflejan sus sentimientos y motivos de lucha, sin animarse aún a expresar con sus voces lo que les pasa en la vida cotidiana en relación con la violencia”, dijo Elizabeth Soto, directora provincial de Equidad de Género.

En el trayecto de unos tres kilómetros por calle Pérez Novella, partiendo de Néstor Barros, se mostraron siluetas con los nombres de las mujeres que fueron víctimas de la violencia machista en toda la provincia.

La actividad se completó con la pintada de un mural y mensajes alusivos a la prevención de la violencia y los derechos de las mujeres.

“La participación activa en la calle por parte de las mujeres de los barrios del Oeste no es de lo más común, dado que las condiciones de sometimiento son muy marcadas. Esto hace que esta actividad tenga un fuerte valor simbólico en la vida de las mujeres protagonistas y las que observaron desde sus casas”, finalizó Soto.