Fue en la escuela 27 de Piedra Pintada y contó con la presencia de la ministra de Educación, Cristina Storioni. Durante el acto quedó inaugurada la ampliación y remodelación del edificio.

La escuela 27 del paraje Piedra Pintada fue el escenario para un emotivo acto de cierre del ciclo lectivo septiembre-mayo. Como parte de las actividades, se inauguró la obra de remodelación y ampliación del edificio, incluyendo un aula para primer ciclo, grupo sanitario para alumnos y docentes, un aula para jardín y cocina, permitiendo una mayor comodidad para docentes y alumnos.

Del encuentro participó la ministra de Educación, Cristina Storioni; funcionarios de la cartera educativa; la intendenta de Piedra del Águila, Adriana Figueroa; el intendente de Picún Leufú, Carlos Castelblanco; docentes, directivos y el lonco de la comunidad, Carlos Ancatruz. Además, la comunidad de la escuela 233 del paraje Paso Yuncón acompañó el encuentro.

“Estoy muy orgullosa de conocer a cada docente y alumno de la comunidad. Nuestro compromiso es con ustedes”, expresó la ministra Storioni.

“Estoy muy orgullosa de conocer a cada docente y alumno de la comunidad. Nuestro compromiso es con ustedes, porque queremos fortalecer los vínculos y renovar los espacios de diálogo”, expresó la ministra Storioni.

Los docentes y directivos de la institución agradecieron y distinguieron con un presente a docentes del Centro Educativo Nayahue, quienes en enero recibieron a los niños y niñas de la escuela para que vivan la experiencia de este proyecto, que invita a descubrir nuevos espacios e impulsa la educación en valores.

Además, participaron de la jornada los docentes del programa “Al Patio”, dependiente del ministerio de Educación, quienes realizaron actividades recreativas para los chicos y pintaron un gran mural en la entrada del edificio.

Como parte del encuentro, se compartió un gran almuerzo con la comunidad, y luego hubo un momento de danzas populares.

La escuela 27 se encuentra a unos 30 kilómetros de Piedra del Águila, es una institución a la que asisten niñas y niños de la comunidad mapuche Ancatruz, y cuenta con una matrícula de 12 alumnos. Desde el ministerio de Educación se destacó que el establecimiento representa “oportunidades educativas para que los niños y niñas crezcan en sus lugares de origen”.

Como parte del encuentro, se compartió un gran almuerzo con la comunidad, y luego hubo un momento de danzas populares.