A la hora de mantenerse hidratado, se recomienda optar por el agua sobre el resto de las bebidas.

El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), la dirección de Defensa del Consumidor de la provincia y el programa Punto Saludable del ministerio de Salud realizaron esta mañana actividades para concientizar sobre el uso y consumo del agua.

Con un stand dentro de la sede comercial del EPAS, en Diagonal Alvear 55 de esta capital, personal del Laboratorio Central del Ente y nutricionistas de la cartera sanitaria brindaron asesoramiento a los vecinos sobre la necesidad de tomar dos litros de agua por día, a la vez que se les explicó el proceso de potabilización del agua en la planta de Mari Menuco.

En ese sentido, Martín Herrera Desmit, gerente de Control de Calidad del EPAS, indicó que “el laboratorio realiza muestreos diarios del agua que provee a los vecinos, superando las 1.700 muestras anuales, para asegurar la calidad del agua que suministramos”.

Agregó que “hay dos cosas que decirles a los vecinos. Por un lado, que el agua potable, por definición, lleva cloro en niveles establecidos; por otro, que nosotros aseguramos la calidad hasta la puerta de la casa; pero la limpieza de los tanques, que es sumamente importante, le corresponde al usuario”.

Al mismo tiempo, Punto Saludable participó de otro stand junto con Defensa del Consumidor, en los Arcos Romanos del Parque Central. Allí se brindaron recomendaciones a las personas que transitaban por la zona.

Por su parte, desde el Comité de Alimentación Saludable Provincial (CASP) se manifestaron en relación con el consumo de agua segura y la importancia de beber agua, principalmente considerando que la mayor parte del cuerpo humano está formado por agua (entre un 60 y 70 por ciento).

“La hidratación es el pilar fundamental de las funciones fisiológicas más básicas, como por ejemplo la regulación de la tensión arterial y la temperatura corporal, la hidratación y la digestión”, dijo María Laura Malsam, licenciada en nutrición del hospital Heller e integrante del CASP. La profesional recordó que “se pierden por día entre dos y tres litros a través del sudor, la respiración, la orina y la materia fecal; por lo que es necesario incorporar la cantidad adecuada de agua para que el cuerpo funcione normalmente”.

Algunos datos 

Algunas encuestas a nivel nacional sostienen que, en el segmento de bebidas, el tipo más consumido por la población argentina son las gaseosas comunes, en segundo lugar se encuentran los jugos concentrados listos para beber, y en tercer lugar las aguas saborizadas, las gaseosas light, las bebidas hidratantes y las energizantes.

Al mismo tiempo, el patrón argentino de consumo de líquidos muestra preferencia hacia las infusiones como el mate, té y café con azúcar, y a las bebidas azucaradas. Este grupo conforma la mitad del líquido consumido a lo largo del día, lo cual significa un aporte extra de energía.

“Esta conducta generalizada compromete la construcción de un hábito saludable, como es la priorización del consumo de agua segura para beber e hidratarse”, explicó Malsam y afirmó que “desde el CASP sugerimos elegir agua segura”.

De esta manera, el comité sostiene que lo más sano es beber agua. “Es fundamental desde la infancia ofrecer siempre primero, en lugar de introducir otras bebidas, para lograr el hábito de su consumo”, dijo la licenciada en nutrición y sugirió “tenerla en cuenta en los cumpleaños y fiestas, como también considerar que esté al alcance de los niños en todo momento, sea en la casa, las escuelas y los lugares donde hacen deportes”.

Recomendaciones 

A lo largo del día, se aconseja consumir por lo menos ocho vasos de agua segura, distribuidos en diferentes momentos, acompañando las comidas y en especial antes, durante y después de realizar actividad física.

Hay que prestar especial atención en este último caso, como así también durante días de mucho calor o ante la presencia de fiebre o pérdida de líquidos por vómitos y diarrea. Ante estas situaciones, se recomienda beber más agua para prevenir la deshidratación.

Hay grupos que deben prestar mayor atención al consumo de agua segura. Ellos son las embarazadas, ya que es importante beber agua para mantener el líquido amniótico, que es lo que rodea y protege al bebé; las mujeres en período de lactancia, las que deben beber más agua por las pérdidas que se producen al dar el pecho. También los bebés, para quienes se recomienda que comiencen a tomar agua segura luego de los seis meses de edad y, hasta ese momento, se recomienda la lactancia materna exclusiva.

Este grupo especial también lo integran las y los niños, porque son más activos, transpiran más y perciben menos la sed cuando están entretenidos. Y, finalmente, los adultos mayores, que suelen disminuir el consumo de líquidos por tener una menor sensación de sed.

Lema 2019 

Desde el CASP expresaron que el agua es vital para la supervivencia del hombre y de todo el planeta y mencionaron que el lema este año es No dejar a nadie atrás y hace referencia a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Una de las metas del Objetivo 6 (ODS 6) consiste en garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos de aquí a 2030, lo que implica no dejar a nadie atrás y ser consciente de que el agua es un elemento esencial del desarrollo sostenible y que los recursos hídricos, y la gama de servicios que prestan, juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental.

Personal del Laboratorio Central del Ente y nutricionistas de la cartera sanitaria brindaron asesoramiento a los vecinos sobre la necesidad de tomar dos litros de agua por día.