El mismo funciona como un espacio para aquellas personas que no pueden aislarse en la residencia de larga estadía en la que viven y de esta manera evitar un brote.  

Este fin de semana la casa hogar Nazareth, ubicada en la ciudad de Neuquén, comenzó a funcionar para recibir adultos mayores que vivan en residencias de larga estadía y que se hayan hisopado y no puedan quedar aislados allí hasta tener el resultado, como para los que ya posean un resultado confirmatorio para COVID-19, siempre que no requieran de cuidados de mediana o alta complejidad.

Se trata de una estrategia más del acompañamiento que ya viene realizando por parte del ministerio de Salud de la Provincia a todas las residencias de larga estadía, tanto públicas como privadas, desde el comienzo de la pandemia. El objetivo principal es evitar un brote en dichos establecimientos, teniendo en cuenta que se trata de uno de los grupos de riesgo.

Dentro de las acciones de trabajo delineadas por la cartera sanitaria para orientar, contener y acompañar en las residencias de larga estancia y en hogares, así como también a los familiares, cuidadores y cuidadoras de personas mayores, se suma este nuevo espacio para recibir y asistir de manera adecuada a quienes así lo requieran.

Para esto, Nazareth funciona con dos sectores diferenciados, uno para personas mayores de residencias de larga estadía o casas hogares con sospecha de COVID-19 y, por el otro, para quienes tengan el virus y que no requieran atención de mediana o alta complejidad. En ambos casos, se trata de personas que no puedan mantener su aislamiento en las instituciones en las que viven.

En dicha casa hogar hay enfermeros/as, cuidadores, y médicos/as, quienes les realizan controles clínicos a los pacientes y evalúan sus necesidades para proporcionarles la atención más adecuada.

En un sentido inverso también está funcionando el hogar Don Bosco, el cual resulta un espacio para aquellos adultos mayores con resultado negativo para el virus, pero que necesiten de igual forma un espacio para mantenerse aislados.

En este caso, el objetivo también es evitar que se contagien en un potencial brote en una residencia de larga estancia o en una casa hogar. Este lugar les posibilita a su vez a los hospitales de la Zona Sanitaria Metropolitana externar rápidamente a adultos mayores que clínicamente así lo requieran, que hayan venido de instituciones con un brote y que fueron negativos o sospechosos.

Esto es una instancia más del acompañamiento que se viene realizando con todas las residencias de larga estadía, en su gran mayoría privadas. Como parte del mismo también se efectúan visitas semanales, provisión de Elementos de Protección Personal (EPP), acompañamiento, seguimiento y reemplazo de personal en caso de brote, y soporte cuando tienen casos confirmados. Cabe aclarar que estas estrategias se van modificando en torno al dinamismo de la pandemia.

Desde el comienzo de la misma, cuando se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, y los mayores de 60 años resultaron ser uno de los grupos de riesgo y quienes más se debían cuidar, el Ministerio de Salud comenzó a delinear distintas acciones de trabajo.

En este sentido, la ministra de Salud, Andrea Peve, y la ministra de Desarrollo Social  y Trabajo, María Adriana Figueroa, firmaron la Resolución 0739/20, la cual plantea entre sus principales objetivos conocer cómo cada institución se encuentra abordando y adecuando sus prácticas cotidianas en relación a la situación de la pandemia por COVID-19 y las formas de cuidados y prevención de la población adulta mayor; capacitar acerca de la correcta higiene y desinfección del lugar (instalaciones y superficies en general), como así también sobre aspectos referentes al autocuidado e higiene personal, según las recomendaciones y normas vigentes; entre otros.

Dicha resolución se enmarca en la Ley de Emergencia Sanitaria de la provincia (reglamentada a través del Decreto 414/20), y determina a su vez que todas aquellas personas adultos mayores albergadas en residencias de larga estadía o casas particulares habilitadas o no por el Ministerio de Salud de la Provincia y que se encuentren en situaciones de riesgo psico socio sanitario, podrán ser reubicadas mientras dure el estado de emergencia sanitaria, en otras residencias o lugares que a tal fin determine la autoridad sanitaria provincial.