En la provincia se celebraron 60 matrimonios entre personas del mismo sexo. Desde Registro Civil se destacó la apertura de la sociedad y el hecho que no se registraron divorcios.

Hoy martes 15 de julio se cumplen cuatro años de la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario en el Senado de la Nación. Desde ese momento, se registraron en la provincia de Neuquén aproximadamente 60 matrimonios entre personas del mismo sexo y no hay registros de divorcios. El organismo encargado de sistematizar estos trámites es la dirección provincial de Registro Civil y Capacidad de las Personas que funciona bajo la órbita del ministerio de Gobierno, Educación y Justicia.

El director provincial de Registro Civil, Carlos Willhuber, quien además será reconocido nuevamente como “Amigo de la Igualdad” por la Mesa por la Igualdad de Neuquén, se refirió a la buena recepción que hubo en la provincia acerca de estos trámites y destacó la apertura y respeto de la sociedad neuquina.

“Previo a la implementación de esta ley se preparó un debate con premoniciones que finalmente no se cumplieron. Se hicieron evaluaciones catastróficas sobre cómo iba a resultar el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero terminó siendo algo que la sociedad entendió muy bien. Fue una muestra de respeto y adultez”, reflexionó Willhuber.

Otras de las dudas que surgieron colectivamente tras la sanción de la ley, fueron las formalidades con que se iban a celebrar estos nuevos casamientos. En este sentido, el funcionario explicó que “la ley no exige ninguna formalidad más que la lectura de las obligaciones a cargo de los contrayentes que, lógicamente, son iguales para todo el mundo”. En consecuencia, desde la institución se pregonó la amplitud y flexibilidad para la libertad de formas durante el acto civil.

“Otra situación que emergió tras la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario, fue la interpretación errónea sobre la Ley del Nombre y la prevalencia del apellido paterno en la denominación del hijo”, relató Willhuber y explicó que “al no poder determinarse esa diferencia entre matrimonios del mismo sexo, la ley prevé que las partes puedan elegir libremente el orden de los apellidos”.

“Este conflicto se presentó en el país con el pedido de parejas heterosexuales que querían anteponer el apellido materno, cuando la salvedad para elegir libremente el orden de los apellidos se establece únicamente entre matrimonios del mismo sexo”, concluyó Willhuber.

Tras la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario que se concretó con 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones en el Senado de la Nación, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en igualar los derechos de unión legal entre parejas heterosexuales y homosexuales.