Este tipo de cáncer es el tercero más frecuente en nuestro país y el segundo en relación con la mortalidad por tumores. La detección temprana brinda posibilidades de curación superiores al 90 por ciento, por lo que es importante fortalecer las acciones de prevención, búsqueda y diagnóstico precoz.

Se conmemora hoy -31 de marzo- el día mundial de la Prevención del Cáncer Colorrectal. El ministerio de Salud de la provincia informó que ese tipo de cáncer es el tercero más frecuente en nuestro país y el segundo en relación con la mortalidad por tumores. La detección temprana brinda posibilidades de curación superiores al 90 por ciento, por lo que es importante fortalecer las acciones de prevención –mediante la promoción y adopción de conductas saludables–, búsqueda y diagnóstico precoz.

En la provincia de Neuquén se creó el año pasado la Red de Patologías Colónicas, integrada por referentes de las áreas de endoscopí¬a de distintos hospitales y personal que se desempeña en esos servicios. El objetivo es que se pueda trabajar en un programa provincial de patologí¬a colónica para abordar en su totalidad la atención, a través de la implementación de guías de prácticas clínicas y guías de registros; fortaleciendo la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades relacionadas.

Dentro de las acciones de la Red para este año se han planificado capacitaciones con el objetivo de fortalecer y mejorar el nivel de resolución local de las patologías colónicas. Para este fin, se conformó un plan de formación que contempla la participación de diferentes docentes –del sector público y privado–, como así también la proyección de actividades prácticas y teóricas para el cursado.

La enfermedad

El cáncer de colon y recto –o colorrectal– es el tumor maligno que se desarrolla en la última porción del tubo digestivo –el intestino grueso–, que está compuesto por el colon y el recto y se produce como consecuencia de una compleja interacción de factores hereditarios y ambientales.

En más del 80 por ciento de los casos se produce primero un pólipo (un crecimiento anormal de las células de la pared interna del intestino grueso) denominado adenoma, que puede crecer lentamente durante más de 10 años y, eventualmente, transformarse en un cáncer colorrectal.

Cuando ya se desarrolló el cáncer, inicialmente el tumor se localiza en la pared del intestino (fase temprana) y si no se detecta y se trata a tiempo puede diseminarse hacia ganglios linfáticos u órganos vecinos o a distancia, dando lugar a la metástasis, constituyendo la fase avanzada de la enfermedad.

El 90 por ciento de los cánceres colorrectales se producen en personas mayores de 50 años de edad y tiene una incidencia levemente mayor en hombres que en mujeres. Alrededor del 75 por ciento de los casos de cáncer colorrectal son denominados esporádicos, es decir que se desarrollan en personas que no presentan antecedentes personales ni familiares demostrados.

¿Cómo prevenirlo?

Hay dos formas de prevenir el cáncer colorrectal. Las medidas primarias son: mantener una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, consumir menos carnes rojas y grasas, hacer ejercicio físico regularmente, disminuir la ingesta de alcohol y evitar el consumo de tabaco.

La segunda manera consiste en la realización de estudios preventivos. Se recomienda que las personas sin antecedentes personales o familiares que aumenten el riesgo, se realicen –a partir de los 50 años y hasta los 75 años– un test de sangre oculta de materia fecal de manera anual y, en caso de producirse un resultado positivo, se hagan una colonoscopía.

El cáncer colorrectal en Argentina

El colorrectal es el tercer cáncer más frecuente en nuestro país: sólo en 2012 se produjeron 13.558 nuevos casos, lo que representó el 11,8 por ciento del total de casos de cáncer en el país, de los cuales 7.237 fueron hombres y 6.321 mujeres. En el primero de los casos, la tasa de incidencia es de 29,5 por cada 100.000 habitantes y en el segundo, de 19 por cada 100.000.

En relación con el índice de mortalidad, en 2012 el cáncer colorrectal causó 6.958 decesos, lo que significó el 11,2 por ciento del total de muertes por tumores, ubicándose en el segundo lugar luego del cáncer de pulmón, con 9.230 muertes (15,5 por ciento) y precediendo al de mama, que produjo 5.590 defunciones (9,3 por ciento), según datos de la dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del ministerio de Salud. La tasa de mortalidad entre 2007 y 2011 fue de 15 por cada 100.000 habitantes para hombres y de 8,9 por cada 100.000 para mujeres.