Se conmemora hoy el Día de las Bibliotecas Populares

septiembre 23, 2009

Hoy se celebra el Día de las Bibliotecas Populares en conmemoración al nacimiento de Mariano Moreno (1778 – 1811), quien el 7 de septiembre de 1810 fundó la Biblioteca Pública, hoy Biblioteca Nacional.

Hoy se conmemora en todo el país el Día de las Bibliotecas Populares. A casi 140 años de la norma legal que las creo e impulsó, las bibliotecas populares “cumplen un importante rol de contención social”, según lo manifestado por María Cristina Cruz, directora general de Bibliotecas Populares de la Provincia.

“La biblioteca popular para un pueblo o una comunidad, es la cultura en pleno, es la entrega de la información necesaria para la gente. Y la Argentina tiene el orgullo de ostentar este lugar de privilegio, ya que no existen experiencias similares en otros lugares del mundo, ni aún de América Latina”, sostuvo.

El 23 de septiembre es el Día de las Bibliotecas Populares, en conmemoración al nacimiento de Mariano Moreno (1778 – 1811); quien un 7 de septiembre pero de 1810 funda la Biblioteca Pública, hoy Biblioteca Nacional.

Cruz recordó que “estas organizaciones nacieron en el país a través de la ley Sarmiento en el año 1870, norma que creó, en paralelo, la Biblioteca Pública Nacional y la Conabip, la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares”. La Conabip es el organismo estatal dependiente de la secretaría de Cultura de la Nación que desde 1870 apoya y fomenta el desarrollo de bibliotecas populares en el país.

La funcionaria relató que luego, “en 1986 se reformula mediante otra ley- la Nº 23.351- y desde allí hay una explosión de nacimiento de bibliotecas populares. Hoy en día son alrededor de dos mil en toda la Argentina y específicamente, en la provincia de Neuquén suman 101, distribuidas 36 en los barrios de la capital y las 65 restantes en distintas localidades del interior”. Y sumó que “ese mismo año y por dicha ley, se establecieron los objetivos y funcionamiento de la Comisión y crea el Fondo Especial para Bibliotecas Populares”.

Diferencia entro lo público y lo popular

María Cristina Cruz informó que “en general, están funcionando relativamente bien, unas 80 bibliotecas”, porque “tienen falencias en lo administrativo, en la documentación que se debe presentar ante la dirección de Personas Jurídicas y en el correspondiente llamado a asambleas, entre otros aspectos”.

La diferencia entre las bibliotecas públicas de las populares reside en que “las primeras dependen del Estado para funcionar”. En cambio, las populares “son organizaciones civiles no gubernamentales, constituidas por asociaciones de particulares, con la finalidad de difundir el libro y la cultura. En ellas el Estado no interviene pero sí colabora mediante leyes y acuerdos que garantizan aportes económicos para su funcionamiento”, indicó.

Detalló que “en la actualidad, el Estado neuquino realiza un aporte anual a estas asociaciones civiles según lo establece la ley provincial Nº 1627; también con la compra de libros y una subvención del Ejecutivo municipal para el caso de la ciudad de Neuquén”. Señaló que “la biblioteca que está organizada, se ocupa y está al día con toda su documentación, percibe los tres subsidios (Nación, provincia y municipio) que, si bien no es mucho dinero, ayuda a su funcionamiento”.

De todas maneras, la titular de Bibliotecas Populares aseguró que “los vecinos también deben participar, gestionar y colaborar para que los dirigentes que las impulsan no se desalienten y terminen en el fracaso porque se trata de un trabajo ad honoren, que exige compromiso con la tarea”.

Puntualizó que “en Neuquén la primera biblioteca pública nació en Chos Malal y se llamó José Manuel Olascoaga que luego se transforma en popular. La segunda fue la Juan Bautista Alberdi en Neuquén y la Gobernador Elordi en Zapala, llegando a ser 130 instituciones por esa época”.

Una meta popular

Cruz subrayó que “la meta de esta gestión es que se abran más bibliotecas; que las que están persistan en el tiempo y que la gente entienda que no se trata de inaugurar un espacio sin la motivación y el compromiso y la responsabilidad de continuarlo en el tiempo como un verdadero servicio a la comunidad”.

Instó a todos “los bibliotecarios a continuar este trabajo a pesar de las crisis económicas que se puedan presentar” y argumentó que “hay que ser optimista, trabajar en forma conjunta con la población, con otras bibliotecas, con la federación que las agrupa a nivel país, con la dirección de Personas Jurídicas de la provincia y las áreas municipales que se ocupa de este tema”.

Las bibliotecas populares son asociaciones civiles autónomas, dirigidas por una comisión directiva, cuyos miembros son elegidos por votación de los socios activos. Se constituyen merced al espíritu de compromiso social de un grupo de vecinos de una localidad, comuna o barrio y su trabajo es ‘ad honorem’.

Su sostenimiento se consigue básicamente mediante el cobro de cuotas a los socios, además, con los eventuales subsidios otorgados por la comisión nacional. Muchas de ellas para alcanzar su autonomía económica brindan servicios alternativos, alquilan sus salas de conferencias, realizan festivales, organizan actividades de entretenimiento y recreación para los chicos del barrio, y otros.

Un bibliomóvil y un encuentro provincial

María Cristina Cruz informó también que la dirección a su cargo se presentó “en marzo de este año y a través de la subsecretaría de Cultura provincial, a un concurso nacional cuyo eje fue el Bicentenario de la Revolución de Mayo y la promoción de la lectura”.

“El trabajo se denominó ‘Raíces de mi provincia’ -informó- y Neuquén resultó ganadora junto a otras cuatro provincias argentinas. El premio: contar desde fines de este mes y por seis meses consecutivos con un bibliomóvil, un vehículo cedido por Nación y equipado como biblioteca, sala de lectura, sala de cine, lugar de encuentro y recreación. Además de un aporte económico del gobierno nacional para gastos de funcionamiento”.

Detalló que “el bibliomóvil recorrerá desde octubre próximo distintos barrios de la ciudad capital y varias localidades de la provincia, realizando actividades de lectura, talleres de narración y plástica así como cine documental. La unidad es un micro de transporte de larga distancia de doble altura transformado en una biblioteca.

En el piso inferior está ubicada la sala de lectura con libros seleccionados y una fotocopiadora. En el piso superior se encuentran las computadoras, televisores, pantallas, equipo de sonido, proyector y pantalla para cine, mesas, juegos y tableros, entre otros. Tiene conexión a Internet y lleva 4 tablones y caballetes para ajedrez, 3 mesas y 11 sillitas para pequeños del nivel inicial.

En la biblioteca Elordi de Zapala se realizará, hoy 23 de septiembre, la segunda jornada de bibliotecas populares de la provincia. “El objetivo es que sea una jornada de integración, capacitación e intercambio de experiencias”, destacó Cruz “para que podamos conocer necesidades, inquietudes y requerimientos de la gente del interior”.

La primera jornada se realizó el 27 de agosto en esta capital.

¿Qué dice la historia?

En 1990, por el decreto 1935 se estableció el 23 de septiembre como Día de las Bibliotecas Populares, en recuerdo del día de promulgación de la ley 419 sancionada en 1870.

Cronología:

– Julio de 1870: El presidente de la Nación, Domingo Faustino Sarmiento y su ministro de Instrucción, Nicolás Avellaneda, envían al Congreso de la Nación el proyecto de creación de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares.

– 23 de septiembre de 1870: Se sanciona la ley 419 que crea la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares para que fuera la responsable del fomento, la inspección y la inversión de los fondos destinados a las bibliotecas populares a establecerse bajo su amparo como asociaciones de particulares, en ciudades, villas y demás centros de población de la República.

– El 29 de octubre de 1872: Se reglamenta la ley 419.

– En 1876: Se registran 200 bibliotecas populares en el país. La ley 800, firmada por Nicolás Avellaneda, suprime la Comisión Protectora; asumiendo esas funciones y facultades la Dirección de Escuelas.

– En1894: Debido a diversas vicisitudes que sufrieron muchas de ellas, el número de bibliotecas populares llega sólo a dieciséis: cuatro en la provincia de Buenos Aires, una en Santa Fe, cinco en Entre Ríos, una en Corrientes, dos en San Luis, una en Catamarca y dos en Salta.

– En 1908: Por la intervención del entonces ministro de Instrucción Pública, Rómulo Naón, y la decisión del presidente José Figueroa Alcorta, se restablece la Ley 419: “En cumplimiento de la Ley 419 de 23 de septiembre de 1870, créase una Comisión Protectora de Bibliotecas Populares…”.

– En1910: Las bibliotecas populares existentes en el país son 191.

– En 1911: La ley de Presupuestos establece los recursos de la Comisión: el 5 por ciento del total de los subsidios y el importe de los premios de la Lotería Nacional no pagados. Aunque posteriormente y en forma paulatina estos recursos fueron cercenados y sus facultades limitadas por disposiciones sucesivas.

– El 31 de marzo de 1919: El presidente Hipólito Yrigoyen sanciona el decreto que fija las atribuciones y facultades de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares.

– En 1925: La cantidad de bibliotecas asciende a 1.012.

– En 1947: Las cifras enuncian que había unas 1.508 bibliotecas populares en todo el país.

– En1949: El número de bibliotecas aumenta notablemente llegando a 2.406.

– Del 9 al 12 de octubre de 1948: Se reúne el Primer Congreso Nacional de Bibliotecas Populares, por primera vez, en Córdoba a dirigentes de todo el país y del que surgió la Federación Argentina de Bibliotecas Populares. En él se abordó un amplio y significativo temario, orientador para la futura política del gobierno en bibliotecas populares.

– En1952: Con la reestructuración del Estado, desaparece nuevamente la Comisión para ser subsumida en la Dirección de Bibliotecas Populares pero conservando y ampliando las funciones de la ley 419.

– En abril de 1954: Se realiza el Congreso de Bibliotecas Populares en el Teatro Cervantes, con la participación del presidente de la República, Juan Domingo Perón, quien cerró el mismo con un discurso en el que se refirió a la importancia de las bibliotecas populares en la formación de la cultura del pueblo y el significado humanizante del bibliotecario como intermediario entre el libro, la técnica y el lector-usuario.
Para esta época se concreta la edición y difusión de la primera Guía de Bibliotecas Públicas del país. Los datos aportados por esta guía muestran que en 1954 las bibliotecas populares ascendían a 1.963, con 6.971.152 libros y 5.535.521 lectores anuales.

– En1955: Por la interrupción abrupta de la vida democrática del país se produce por un tiempo una virtual acefalía del organismo.

– El 18 de diciembre de 1958: Por decreto 10032 se restituye la Comisión Protectora nombrándose presidente a Rómulo Amadeo, quien se desempeñó hasta el 26 de agosto de 1973.

– En 1965: Por decreto 2599 se establece el Reglamento Orgánico Funcional de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, que pone nuevamente en vigencia la ley 419.

– En junio de 1972: Se opera una reestructuración del área y la Comisión pasa a ser Dirección de Bibliotecas

– El 7 de agosto de 1986: Sancionada por unanimidad por los legisladores, el Poder Ejecutivo promulga la ley 23.351 de Bibliotecas Populares (en reemplazo de la Ley 419). Esta nueva Ley es la que otorga la denominación de Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares, en jurisdicción de la secretaría de Cultura del entonces ministerio de Justicia y Educación.