Quedarse en casa no significa quedarse quieto. La práctica regular de actividad física, en conjunto con buenos hábitos alimenticios, ayuda a evitar o retardar la manifestación de las enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) institucionalizó en 2002 el 6 de abril como el Día Mundial de la Actividad Física, con el fin de difundir los beneficios de realizar actividad física, al menos unos 30 minutos al día.

La conjugación de una buena alimentación, actividad física, cesación tabáquica, así como evitar el consumo de alcohol y el estrés, ayuda a prevenir la manifestación de enfermedades cardiovasculares, diabetes, osteoporosis, cáncer de colon y complicaciones con el sobrepeso y la obesidad.

Ante la situación actual de aislamiento obligatorio por la pandemia de coronavirus (Covid-19), donde la consigna principal es quedarse en casa, es necesario entender que debemos encontrar la forma de movernos igual. Actividad física, según la OMS, significa «todos los movimientos que forman parte de la vida diaria, incluyendo el trabajo, la recreación, el ejercicio y las actividades deportivas».

Al respecto, desde el departamento de Promoción de Estilos de Vida Saludable del ministerio de Salude advirtieron que quedarse en casa no significa quedarse quieto, y destacaron que el aislamiento puede ser más ameno y saludable si se está en movimiento.

Este aislamiento puede ser una instancia para encontrarse con uno mismo, incluso si se comparte con la familia. Es momento de generar espacios y buscar tiempo para idear rutinas regulares como bailar, saltar la soga, hacer jardinería, entre otras. Hacer actividad física mejora el ánimo y es divertido.

Algunas recomendaciones generales para mantenerse de forma activa en el hogar, con un poco de ingenio y creatividad, son iniciar el día con 15 minutos de estiramientos y ejercicios de fortalecimiento muscular como abdominales, sentadillas y flexiones de brazo. Realizar esta breve rutina regularmente mejora la fuerza, postura y nivel de energía en las mañanas.

Si hay escaleras en la casa pueden transformarse en una buena opción para hacer ejercicios, ya que representa un ejercicio suficiente para mantener el nivel de adecuación cardiovascular. La bicicleta fija, escaladores y cintas son todos artefactos excelentes para ejercitar un poco en la comodidad del hogar.

Las aplicaciones móviles, plataformas web y videojuegos facilitan el acceso a entrenadores virtuales, planes de entrenamiento de diferentes intensidades y retos o juegos que implican gasto energético. En esta instancia, la tecnología puede ser un aliado para motivarse a ser más activo, más rápido, más ágil o más fuerte.

Es importante consultar siempre con un profesional sobre cuánto tiempo o esfuerzo es conveniente realizar.