El mandatario sostuvo que durante su gestión se realizaron obras para garantizar la provisión de agua potable en los principales centros urbanos de la provincia para los próximos 50 años.

“Hemos construido las obras hídricas más importantes del país”, dijo este mediodía en la inauguración de la estación transformadora Argentina en la ciudad de Neuquén.

“Hemos garantizado el abastecimiento de agua para Neuquén, Vista Alegre, Centenario y Plottier para los próximos 50 años. Y en Cutral Co/Plaza Huincul, el abastecimiento de Barreales, que es de agua segura; un abastecimiento de agua decantada y no desde el río, porque muchas veces trae turbidez y hasta a veces se bombea agua barrosa. Se ha asegurado también para los próximos 50 años el abastecimiento”, detalló.

“Había un pensador que decía que las obras las sueñan los sabios locos, las realizan los ejecutores natos, las disfrutan los felices cuerdos e invariable e indefectiblemente las critican los inútiles crónicos. Es muy fácil criticar, agraviar o arrojar mantos de sospecha para criticar las grandes obras que se han hecho en la provincia de Neuquén”, sostuvo.

El mandatario detalló que durante su gobierno “se trajo por gravedad el agua desde Marí Menuco para reemplazar los bombeos que se hacían desde el río Limay, con un abaratamiento de costos de energía importantes. Y además da la certeza del abastecimiento de agua potable no solo a Neuquén capital sino también los nexos a Centenario y los que están planificados para Plottier, Vista Alegre y el resto de las ciudades”.

Sapag recordó que el acueducto de Barreales para “Cutral Co/Plaza Huincul “tiene dos bombas de 1.600HP, no existe otra bomba en el país de similares características. Es la obra hidráulica más importante de la República Argentina de los últimos tiempos en tecnología y calidad. Y también hemos cambiado 17 kilómetros del acueducto Buena Esperanza, que está garantizando una doble vía para el abastecimiento de ambas localidades”.

Sapag hizo también una referencia histórica al recordar que “el primer presidente de la primera comisión de fomento del entonces llamado Barrio Peligroso, luego Pueblo Nuevo, después Cutral Co; fue mi padre Elías (Sapag) con 25 años. Y Felipe Sapag era su secretario y tesorero con 18 años. Y me contaba mi padre que vieron morir en esos días de asunción decenas de chico por fiebre tifoidea, por la contaminación del agua”.