Las donaciones se pueden realizar en el Centro Regional de Hemoterapia y en hospitales de esta capital y de localidades del interior.

El ministerio de Salud reiteró que todo el año se necesitan donantes voluntarios de sangre e informó que comenzaron las colectas del primer mes de 2019.

Recordó el organismo, que de lunes a viernes por la mañana, se puede concurrir a donar sangre al Centro Regional de Hemoterapia. Todos los días, las personas de 18 a 65 años de edad que tienen un buen estado de salud, pueden acercarse a calle Teodoro Planas Nº 1915 de esta capital, entre las 8 y las 12 para donar sangre de manera voluntaria y convertirse en un donante frecuente.

Ser un donante voluntario implica realizar donaciones periódicas y sin la necesidad de tener un conocido o familiar que lo requiera particularmente.

Desde hace varios años se trabaja para promover la donación voluntaria y frecuente, lo que potencia la solidaridad y el compromiso con la comunidad; favorece la disponibilidad permanente de componentes de la sangre –imposibles de generar de otra manera– necesarios para diversos tratamientos de salud; y permite conocer el estado de salud de los donantes –al analizar la sangre de éstos con periodicidad–, lo que beneficia a la persona que dona, y también mejora la calidad de los procesos en el Centro Regional de Hemoterapia.

Si bien durante todo el año se requiere de donantes, las épocas festivas y las vacaciones suelen ser momentos críticos, tanto por la posibilidad de incidentes viales como por la disminución de donantes frecuentes que suelen ausentarse por viajes.

Para donar hay que presentar el documento de identidad, no es necesario estar en ayunas, sino que se aconseja ingerir un desayuno liviano como té, café, o mate con tostadas, que no incluya lácteos.

Además del Centro Regional de Hemoterapia, durante enero habrán colectas en el hospital Castro Rendón: los lunes 7, 14, 21 y 28, de 10.30 a 13, en el laboratorio de planta baja en la calle Buenos Aires 450 de la ciudad de Neuquén; en el hospital Centenario los jueves 17 de enero de 9 a 12.30, en avenida del Libertador al 700 de esa localidad.

También, en las oficinas de Telecom/Cable Visión: el martes 22 de enero de 9 a 12.30 en la intersección de las calles Cabellera del Frío y Ramos de Espejo de Neuquén; en la Fundación SENO: el jueves 24 de enero de 9 a 12.30, en Echeverría 140 de Neuquén capital; en el hospital Añelo el martes 29 de enero de 9 a 12.30, en Calle 1 de la localidad. Y, además, en la sede de la comisión vecinal del barrio 14 de Octubre-Copol: el jueves 31 de enero de 9 a 12.30 en Troitiño y Campillo de Neuquén.

Un simple acto, un complejo proceso y múltiples beneficios

Si se va a donar sangre se aconseja estar descansado, haber dormido bien la noche anterior y sentirse en buenas condiciones, es decir sin ningún tipo de malestar general, fiebre, resfrío o tos.

Tras presentarte, te realizarán un breve cheque médico y una entrevista, para conocer datos sobre tu estado de salud. Luego, la extracción dura alrededor de 15 minutos, se realiza en un ambiente seguro y con material descartable.

La sangre que dona una persona nunca se transfunde directamente a una persona. Al donante se le extraen, además de la unidad de sangre (alrededor de 450 ml), pequeñas muestras de su sangre.

La bolsa de sangre va a ingresar al proceso de fraccionamiento y las muestras al proceso de calificación biológica.

Durante el fraccionamiento, la unidad de sangre se separa en sus componentes útiles para ser transfundidos: glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Cada uno de estos componentes tiene una indicación precisa para el tratamiento de alguna enfermedad o intervención.

En la calificación biológica, los tubos que contienen las muestras de sangre del donante se someten a una serie de estudios de laboratorio. Allí se realiza la clasificación de grupo y factor sanguíneo y la investigación de anticuerpos irregulares, mediante pruebas para la detección de ITT (Infecciones Transmisibles por Transfusión) como la Hepatitis B, Hepatitis C, VIH/Sida, Chagas, Sífilis, HTLV y Brucelosis.

Mediante estos dos procesos se asegura la clasificación de los componentes y se pone a disposición los que son aptos para la transfusión.

Después de donar se te brindará un refrigerio, a fin de recuperar líquidos y azúcar; y se aconseja no realizar esfuerzos, tomar abundante agua durante el día y descansar durante esa jornada.

La sangre no se puede fabricar y es necesaria para numerosos procedimientos de salud. Entre ellos los tratamientos de anemias, aplasia medular, hemofilia, problemas de coagulación; las cirugías; los trasplantes; la quimioterapia; las quemaduras; y las enfermedades del riñón y del hígado, entre otras.

La donación voluntaria y frecuente garantiza contar con sangre segura y disponible; y evita que la persona que la requiere o su entorno, deba encontrar donantes, en un momento de necesidad que puede ser traumático o doloroso.