El ministerio de Salud de la provincia participó de una jornada de forestación, también se rindió  homenaje a los 2.233 fallecidos.

Por el Día del Árbol, que se celebra todos los 29 de agosto, el ministerio de Salud de la provincia participó de una jornada de forestación organizada por la Dirección de Servicio y Mantenimiento del Centro Administrativo Ministerial (CAM).  La propuesta incluyó la plantación de árboles de diferentes especies en los espacios verdes del predio.

La actividad también permitió recordar a las 2.233 personas que fallecieron por COVID-19 en la provincia. Durante el acto también se homenajeó al personal de Salud por su trabajo realizado durante la pandemia.

Durante la mañana se realizó un emotivo acto en el llamado «Bosque de la memoria», donde hoy se plantaron 80 árboles de diversas especies, con la finalidad de armar un espacio verde con un circuito de pausa activa y otro educativo en el que se puedan identificar plantas autóctonas.

En el acto estuvieron presentes familiares y amigos de personas fallecidas por COVID-19, trabajadores del ministerio de Salud, Policía, fortalecimiento Institucional, subsecretaría de Ambiente, COPADE, Secretaría General, Instituto de Seguridad Social de Neuquén y la municipalidad de Neuquén.

Previo a la plantación de las diferentes especies y en representación de las autoridades del ministerio de Salud, la directora provincial de Organización de Establecimientos, Melina Mazzeo, expresó: “Estamos homenajeando a todos nuestros compañeros que fueron víctimas de la pandemia, que desde el lugar que les tocó trabajar pusieron el cuerpo y la mente, y hoy no están con nosotros”.

“Creo que lo más difícil de estos años de pandemia es aprender o reconocer que tenemos que despedir a seres queridos. Plantar un árbol en su memoria dignifica su alma y para la familia es muy lindo tener este espacio para conmemorarlo”, reflexionó.

La dirección de Servicio y Mantenimiento del CAM, Betsabé Juárez hizo referencia a las “secuelas emocionales y a los tiempos difíciles de la pandemia” y destacó que “plantar un árbol es dejar una huella de aquellas personas que se fueron”, por ese motivo se puso el nombre de «Bosque de la memoria».

Por otra parte, el Obispo de Neuquén, Fernando Croxatto  rescató que “cada vez que plantamos un árbol sembramos esperanza” y reflexionó: “Este desierto que nos deja la pandemia, es árido como el terreno donde vamos a plantar esperanza, para poder resurgir y encontrarnos otra vez en este árbol”.

Durante la jornada, se compartieron anécdotas y música en vivo. Por su parte, los trabajadores de diversas áreas de la cartera sanitaria plantaron un fresno en memoria de un trabajador de Salud, y en la figura de él se homenajeó a todo el personal que falleció como consecuencia del coronavirus.

Desde la Dirección de Educación Ambiental recordaron que con la premisa de impulsar la iniciativa de plantar árboles y forestar el predio con especies autóctonas, desde hace algunos años se vienen realizando un proceso con la implementación de actividades que no sólo incluyeron la plantación de árboles, sino separación de residuos en origen, charlas de compostaje y riego.

El primer país del mundo en instituir un día del año como Día del Árbol en 1840 fue Suecia. En la República Argentina el principal impulsor de la actividad forestal fue Domingo Faustino Sarmiento (presidente de la Nación de 1868 a 1874). La prédica de Sarmiento encontró eco 30 años después, cuando el 29 de agosto de 1900, el Consejo Nacional de Educación, en base a la iniciativa del doctor Estanislao Zeballos, instituyó dicha fecha en celebración al Día del Árbol, y cuyo festejo se concretó a partir de 1901.