Teniendo en cuenta que la actual temporada presenta una producción muy baja a nula, sólo podrán recolectar semillas pobladores de determinadas áreas de la provincia en forma individual, por única vez y con un tope de 20 kilos por persona. Está prohibida su comercialización.

El ministerio de Producción y Turismo, a través de la subsecretaría de Producción, informa que hasta el 16 de abril está abierta la temporada de recolección de piñones en la provincia de Neuquén. Este año, debido a la escasa producción, sólo se podrá cosechar en forma individual, exclusivamente para consumo, con un tope máximo de 20 kilos por persona por única vez y excluyéndose la posibilidad de comercializar las semillas.

La disposición 029/2017 definió la modalidad de recolección de esta temporada tomando en cuenta informes técnicos de Áreas Naturales Protegidas, la dirección general de Recursos Forestales de la subsecretaría de Producción y del Parque Nacional Lanín. De los documentos elaborados surge que la producción de piñones este año se ha estimado como “muy baja a nula”.

Teniendo en cuenta que debe garantizarse la reproducción de piñones, se definió restringir la posibilidad de recolección únicamente a los pobladores que viven en los lugares en los que la especie es natural y que tienen a este producto del bosque como un elemento fundamental de su dieta alimentaria.

Los lugares habilitados para la recolección son los parajes Cochicó, Kilca, Lonco Luan, Cuenca del Litrán y Paso del Arco (Departamento Aluminé); paraje Pino Hachado (Departamento Picunches), y en Áreas Naturales Protegidas: Copahue, Chañy y Batea Mahuida.

Las guías que autorizan la recolección se emiten únicamente en las Agencias de Producción de Aluminé (4 de Caballería 635), Loncopué (Gobernador Rodríguez y Manuel Belgrano) Las Lajas (Godoy S/Nº) y Villa Pehuenia, en la Biblioteca Pública Maestro Galeano, Los Cóndores s/n.

Requisitos

Los interesados en gestionar las guías deberán acreditar mayoría de edad con la presentación del DNI actualizado. Los integrantes de comunidades mapuche deberán presentar certificado de pertenencia a la agrupación; si son pobladores rurales deben tener permiso de veranada vigente emitido por la dirección provincial de Tierras de la provincia; si son pobladores urbanos de Áreas Naturales Protegidas (exclusivamente para la localidad de Caviahue) acreditar domicilio legal en la misma.

En el caso de los pobladores de predios privados con bosques de pehuén se requiere la presentación de una declaración jurada del propietario del predio en la que afirme que el solicitante habita dentro de su propiedad y está habilitado para recolectar piñones en el lugar.

El valor del aforo para tierras fiscales se estableció en ocho pesos por kilo de semillas y para tierras privadas en 1,20 pesos. El valor de guía de removido es de cuatro pesos y se aplicarán multas por infracciones a quienes no cumplan con lo establecido en la disposición vigente.

El material confiscado a infractores será destinado en su totalidad a la producción de plantines de esta especie en los viveros forestales provinciales.

Sólo pueden recolectarse las semillas desde el suelo, luego de que hayan caído naturalmente. Se recordó que está prohibido el uso de elementos como piedras, palos, lazos, sogas, machetes, hondas de revoleo, armas de fuego o cualquier otro elemento contundente para cosechar piñones o conos adheridos a las araucarias.

Una práctica ancestral

En esta época del año se produce la maduración de los frutos del pehuén y la recolección de sus semillas constituye una práctica ancestral de las comunidades mapuche. Este alimento, rico en hidratos de carbono y proteínas, se encuentra protegido por la legislación vigente en la ley forestal provincial 1.890 y la ley provincial 2.780.

La biología propia de la especie hace que se alternen años de mayor producción de semillas con otros de menor rendimiento. Por este motivo, el gobierno provincial fija periódicamente los aforos, cupos, tasas de extracción y parajes habilitados dentro de las áreas fiscales provinciales. Se basa en criterios técnicos a los efectos de no alterar el ciclo reproductivo de la especie y, en función de la recuperación de las áreas vedadas, con el fin de promover la sustentabilidad del bosque nativo.