El material pertenece a un reptil marino y serán depositados en el Museo Paleontológico de Las Lajas.

Se llevó a cabo ayer en cercanías a la localidad de Taquimilán el rescate de restos fósiles de un reptil marino del grupo de los ictiosaurios compuesto por una serie articulada de vértebras, arcos neurales y costillas. El hallazgo fue posible a través de denuncia de un vecino, que luego de una inspección inicial se decidió la extracción del material para su preparación en el laboratorio paleontológico del Museo Municipal Carmen Funes de Plaza Huincul.

Los fósiles se depositarán en el Museo Paleontológico de Las Lajas cuando finalice la preparación y el estudio correspondiente, por tratarse del museo más cercano al descubrimiento, conforme a lo que indica la ley. Los restos representan una serie articulada de vértebras, algunos arcos neurales y algunas costillas encontrados en depósitos de la formación Vaca Muerta.

El hallazgo fortuito fue denunciado por un poblador de la zona, y a través de la dirección Contra el Tráfico Ilícito y el Delito Patrimonial se transmitió la denuncia a la dirección de Paleontología para actuar en el caso.

El hallazgo fue denunciado el 23 de diciembre de 2020 por un particular, y en los días siguientes se realizó la inspección preliminar para determinar y corroborar el interés paleontológico del mismo. En las últimas horas se logró el rescate de esos restos fósiles, en un trabajo conjunto entre la dirección de Paleontología, a cargo de Mateo Gutiérrez, y personal de la Municipalidad de Taquimilán.

El director provincial de Patrimonio Cultural, Carlos Cides, detalló que “en el sector denominado Tres Chorros, al norte de la provincia, se realizó un hallazgo fortuito que fue denunciado por un poblador de la zona, y a través de la dirección Contra el Tráfico Ilícito y el Delito Patrimonial se transmitió la denuncia a la dirección de Paleontología para actuar en el caso”.

“En una primera visita se identificó el lugar y se estimó la logística necesaria para poder levantar el material, que son restos fósiles pertenecientes a un ictosaurio que vivió en la zona cuando la cuenca neuquina formaba un golfo marino conectado con el océano Pacífico, hace unos 145 millones de años, mucho antes de que existiera la cordillera de Andes tal como la conocemos”, explicó.

Cides indicó que “si alguien tiene información sobre un hecho que puede ser considerado tráfico ilícito de bienes culturales, puede denunciar vía mail a la casilla lucha.trafico.ilicitonqn@gmail.com o bien ante cualquier comisaría, museo, o en la Casa de las Culturas de la ciudad de Neuquén ubicada en calle Yrigoyen 656”

 

El hallazgo fue denunciado el 23 de diciembre de 2020 por un particular, y en los días siguientes se realizó la inspección preliminar para determinar y corroborar el interés paleontológico del mismo.

Sobre el hallazgo

Mateo Gutiérrez aportó datos acerca del hallazgo: “los ictosaurios eran reptiles marinos que vivieron en el mesozoico en los mares del jurásico y cretácico. Eran muy similares a los delfines en su apariencia, con rostro alargado, ojos muy grandes, una aleta dorsal y los miembros posteriores y anteriores convertidos en aletas”.

Por otro lado, indicó que “respecto a la antigüedad de los restos se puede estimar, en función de la roca en donde están incrustados, que este espécimen vivió hace más o menos 140 a 150 millones de años”.

Por último, caracterizó el ambiente de ese momento en esa zona, y comentó que “en ese período existía un engolfamiento del océano Pacífico que ocupaba casi toda la provincia, conformando una cuenca parcialmente cerrada limitada por un arco volcánico hacia el oeste y conectada estrechamente con ese océano”.