Lo hizo la Red Provincial de Riesgo  y es para concretar una gestión integral. El trabajo incluye las áreas más afectadas e identificación de acciones realizadas por distintos organismos.

La magnitud del temporal que azotó a la ciudad a principios de abril quedó en evidencia durante la presentación del primer avance de un informe que están elaborando los distintos organismos públicos y académicos que integran la Red Provincial de Riesgo.

Los 232 milímetros de agua que cayeron desde el 2 hasta el 8 de abril en la región marcaron el inicio del trabajo y fueron contrastados con el dato estadístico que le atribuye a Neuquén una media anual de 180 a 200 mm, lo que sirvió para comenzar a explicar los números inconvenientes que se registraron a raíz del temporal que incluyó, además, ráfagas de viento de hasta 110 km/hs.

El objetivo principal del trabajo fue identificar las áreas más afectadas por el temporal, relevar las acciones interinstitucionales en las etapas de la preparación y atención de la emergencia y de la reconstrucción. Además de concentrar la información generada desde los diversos sectores que intervinieron en el antes, el durante y el después del evento.

La presentación estuvo a cargo del Director General de Planificación de la subsecretaría de Protección Ciudadana de la municipalidad de Neuquén y fue realizada en conjunto con el departamento de Geografía de la Universidad Nacional del Comahue. Incluyó aportes de organismos que actuaron durante la emergencia como el Ejército Argentino y otros que relevaron lo ocurrido en los días posteriores.

Al respecto, la directora provincial de Planificación Territorial de la Subsecretaría del COPADE, Ana Servidio, comentó que mediante este trabajo en Red se pretende dar una mirada completa e integral del abordaje del evento, generando información que sirva de insumo para la toma de decisiones y permita incluir la variable de riesgo en la planificación de políticas públicas. En este sentido, destacó la importancia del trabajo en red como una instancia a potenciar en vistas de generar una real gestión integral del riesgo en la Provincia, fortaleciendo y optimizando los recursos existentes.

Además agregó que, en este diagnóstico, no sólo es necesario relevar las acciones llevadas a cabo desde los diversos organismos, sino que también es de gran interés registrar los aprendizajes adquiridos para poder elaborar recomendaciones y afrontar futuros eventos, tanto desde la etapa de preparación y atención de emergencias y desastres, como desde la planificación del desarrollo.

El estudio

Utilizando imágenes satelitales y registros fotográficos y videos tomados antes, durante y en los días posteriores al fenómeno, los integrantes de la Red pudieron delimitar las áreas donde ocurrieron las mayores complicaciones. En algunos casos lo atribuyeron a la existencia de paleo-cauces que se activaron o al escurrimiento que se vio favorecido por cuestiones morfológicas –como la pendiente- o urbanísticas, como la existencia de calles de asfalto o de ripio o de desagües pluvioaluvionales, entre otras.

Cruzaron esa primera información con datos referidos a los centros de evacuados tanto provinciales como municipales. Advirtieron que el día de mayor incidencia del temporal (8 de abril) fueron 26 las instalaciones habilitadas que contuvieron en total a 953 personas. A medida que el agua comenzó a escurrir, ambas cifras fueron disminuyendo: el 9 de abril había 16 centros habilitados con 725 evacuados; el 10 de abril, 11 centros con 185 personas asistidas y el 12 de abril, apenas cuatro centros que albergaron a 125 damnificados.

Tras analizar la ubicación de los centros de evacuación y el lugar de donde provenía la gente que era recibida en cada uno de ellos, se mapearon zonas de mayor vulnerabilidad. Este dato seguirá trabajándose pues los miembros de la Red lo consideraron relevante para diseñar planes de evacuación o incorporar determinadas áreas al sistema de alerta temprana de Defensa Civil.

Por eso, en el encuentro se acordó continuar incorporando más información a este trabajo intersectorial y convocar a otros organismos que no forman parte de la Red para incluir datos relevantes para quienes deben tomar decisiones tales como las obras que están proyectadas o en ejecución a nivel provincial y municipal y el relevamiento de la gente que debería ser relocalizada y los posibles emplazamientos que se están analizando para ello.