Desde el ministerio de Salud y Desarrollo Social explicaron las acciones a tener en cuenta y cómo debe actuar una persona ante un suceso de este tipo.

Con el objetivo de informar a la población y brindar recomendaciones sobre el tratamiento de picaduras y mordeduras de animales ponzoñosos venenosos, el médico toxicólogo del departamento de Salud Ambiental del ministerio de Salud y Desarrollo Social,  Horacio Trapassi sugirió recomendaciones.

El especialista explicó que “como en el resto de la Argentina, nuestra provincia cuenta con animales ponzoñosos y venenosos dentro de su fauna autóctona, que revisten importancia sanitaria y por eso se realiza el seguimiento de casos provinciales año a año”.

El número de emponzoñamientos (envenenamientos) o intoxicaciones por arañas en 2014 y 2015 guarda similitud a años previos, e incluso fue menor. Mientras que en lo que va de 2016, el número de casos de relevancia toxicológica no ha superado a los de años anteriores, siendo necesario volver a analizar esta información una vez finalizado el año.

Trapassi destacó que “hay un bajo reconocimiento de los animales involucrados en consultas médicas, lo que refuerza la importancia del cuadro clínico durante la observación en los centros asistenciales” y mencionó que “se registró un aumento de consultas por picaduras sin relevancia toxicológica, como así también un incremento en la demanda de identificación de animales con y sin relevancia toxicológica”.

Durante los primeros meses de este año, el área de Biología del Laboratorio de Zoonosis recibió la solicitud de tipificación de especies –por parte de personas particulares–  de 130 animales. Cabe aclarar que durante todo el año 2015 hubo 60 solicitudes.

Registros de los últimos años 

Estos registros se realizan, de acuerdo a los datos cargados por los efectores al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS), los otorgados por la dirección de Epidemiología de la subsecretaría de Salud, los pedidos de reposición de antivenenos animales que recibe el departamento de Salud Ambiental y las consultas desde los hospitales del Sistema Público de Salud al área de Toxicología.

Durante 2014 se notificaron 25 emponzoñamientos (envenenamientos) siendo 24 picaduras de arañas (23 atribuidas a Latrodectus sp o “viuda negra” y una atribuida a Loxosceles sp  o “araña parda, violinista”); y una picadura de escorpión (Bothriurus sp, no venenoso para humano).

Durante 2015 se notificaron 25 emponzoñamientos siendo 23 picaduras de arañas (22 atribuidas a Latrodectus sp y una atribuida a Loxosceles sp); una por picadura de escorpión (Bothriurus sp, no venenoso para humano); y una por mordedura de Bothrops sp o “víbora yarará”.

En lo que va de 2016, el área de Toxicología ha recibido consultas de 44 personas con picaduras que no revestían relevancia toxicológica, ya que se trataba de picaduras de animales que no representan peligro de envenenamiento para humanos. Entre las consultas que se hicieron a Toxicología y las notificaciones a Epidemiología, los emponzoñamientos de relevancia toxicológica fueron 22 notificaciones de picaduras de arañas (18 Latrodectus sp y 4 Loxosceles sp).

Recomendaciones generales para todas las picaduras y mordeduras 

Lo que se debe hacer ante un evento de este tipo es retirar anillos, pulseras, tobilleras, zapatos y todo lo que pueda ser constrictor del miembro afectado; inmovilizar y elevar la extremidad y solicitar ayuda en algún centro de salud.

Lo que no se debe hacer es aplicar ligaduras y torniquetes; efectuar incisiones en la herida; cauterizar ni quemar la zona afectada; succionar el sitio de la mordedura; administrar medicamentos caseros; ni aplicar barro ni fomentos.

Arañas 

Todas las arañas poseen ciertos tipos de veneno que usan para alimentarse y defenderse, pero no todos son peligrosos para el ser humano. En Neuquén podemos encontrar dos de las tres especies cuyo veneno es de relevancia para la salud: una, es la conocida comunmente como “viuda negra” (Latrodectus sp); y la otra es la llamada “araña de los rincones, de los cuadros, parda o violinista” (Loxosceles sp).

La viuda negra, llega a medir hasta tres centímetros, tiene el abdomen globuloso de color negro con manchas rojas. Vive al aire libre, debajo de piedras, letrinas, entre hierbas, galpones, depósitos. No es agresiva y solo reacciona si se la molesta. Tras la picadura, el dolor aumenta y se acompaña de contracturas musculares, temblores y rigidez de abdomen. Suele aumentar la temperatura, taquicardia, arritmias, y sudoración.

La araña de los rincones (o violinista) mide tres centímetros y es de color marrón. Su hábitat es intra-domiciliario, vive en lugares oscuros y secos como los rincones, detrás de los cuadros, entretechos, guardarropas, etc. No es agresiva, solo muerde en defensa propia.

La persona picada comienza a sentir dolor y distintas manifestaciones en la piel como un edema (hinchazón), coloración rosada o violácea de la piel, ampollas de contenido sanguíneo, etc. Además, puede haber fiebre, taquicardia, dolor de cabeza, náuseas, falla renal, convulsiones, entre otras.

Alacranes 

Habitan bajo piedras, corteza de árboles, grietas del terreno, entre la leña, alcantarillas, etcétera. Si bien todas las especies poseen veneno, cabe aclarar que los ejemplares que se encuentran en nuestra provincia (comunes de la región patagónica), no corresponden a Tityus trivittatus, única en Argentina que puede implicar riesgo importante para la salud humana y que se encuentra solamente en zonas subtropicales de Argentina.

Serpientes y víboras 

Dentro de la clasificación de serpientes encontramos aquellas que no son venenosas, como las boas y las culebras; y las venenosas, como las víboras yarará, cascabel y coral. Entre las culebras y las víboras hay ciertas diferencias, ya sea en la forma de la cabeza, cuello, cuerpo, cola o escamas, etcétera, a través de las cuales los profesionales diferencian entre unas y otras.

En la región es más factible que aparezcan culebras, yarará ñata y coral. Las secreciones salivales (veneno) de estos reptiles tienen como función primaria la captura y digestión de presas para la alimentación y en segundo lugar la defensa.

El único tratamiento efectivo ante una mordedura venenosa es la administración del antiveneno específico (suero antiofídico), además de las medidas generales que se realizan en otras lesiones.

Otros insectos 

Las picaduras de mosquitos, abejas, avispas, hormigas y garrapatas son las más frecuentes, y no todas las personas reaccionan de la misma forma. Las manifestaciones pueden ser locales o generales.

Para evitar estas situaciones utilice repelente de insectos en la piel, sobre todo en las áreas que están expuestas. Elija productos autorizados con etiquetas que indiquen su seguridad para uso en humanos y forma de aplicación. También puede aplicar repelentes sobre la ropa o en el hogar.

Para impedir que ingresen a su vivienda, mantenga cerradas las ventanas o disponga de tela mosquitera. También se recomienda cubrir cunas y camas de niños con tela de tul o similares.

Para prevenir aparición de mosquitos en el domicilio se sugiere evitar la acumulación de agua estancada, lugar en el que estos insectos pueden reproducirse.

La avispa y la hormiga pueden picar repetidamente, mientras que la abeja, especialmente la productora de miel, deja su aguijón y el saco venenoso adherido a la piel de la persona.

Las garrapatas se adhieren fuertemente a la piel o al cuero cabelludo. Estas podrían ocasionalmente transmitir microorganismos causantes de diversas enfermedades (meningoencefalitis, fiebres hemorrágicas, infecciones bacterianas diversas). Las posibilidades de que esto suceda aumentan en relación al tiempo de permanencia de la garrapata adherida a la piel.