El gobierno de la provincia desmintió la existencia de cláusulas secretas en el acuerdo de construcción de la estación aeroespacial.

El gobierno de la Provincia, a través del secretario de Gestión Pública Rodolfo Laffitte, desmintió la información publicada en medios nacionales que dan cuenta de la existencia de cláusulas secretas en el acuerdo de construcción de la estación espacial china en Neuquén y ratificó el uso pacífico de las instalaciones.

“El presidente de la Nación tiene todo el derecho de pedir que todos los acuerdos suscriptos con China se aclaren y pedir las adendas que correspondan si tiene algún tipo de dudas. A nosotros no nos queda ninguna duda de que el uso es pacífico”, enfatizó Laffitte.

Descartó el uso militar y aclaró que estas instalaciones no están preparados para comunicaciones en la tierra. “Una antena de tal envergadura de 35 metros de diámetro, de 700 toneladas es inefectiva para cualquier uso militar en la tierra; las comunicaciones militares no son fijas, son móviles. Estas antenas se usan para comunicaciones, a muy largas distancias, miles y millones de kilómetros como la luna y los cuerpos celestes”, detalló.

La estación espacial china está en Bajada del Agrio, a 50 kilómetros de la frontera con Chile y a unos 300 kilómetros del noroeste de Neuquén.

El secretario recordó el tratado sobre el espacio ultraterrestre suscripto el 27 de enero de 1967 que establece los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio extraterrestre, incluida la luna y los cuerpos celestes. El tratado comenzó a ser postulado en Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética en 1967, y en 2015 más de cien países ya estaban incluidos, entre ellos Argentina y China

“La exploración del espacio fuera de la tierra es un lugar de paz. Para nosotros no se puso una cláusula de este tipo porque queda establecido ya que este tipo de antena es para comunicaciones a larga distancia y las exploraciones e investigaciones se van a hacer en la luna. No había motivo para poner que no va a tener uso militar alguno porque ya lo dice el tratado”, agregó.

Laffitte señaló: “Lo que dicen los medios nacionales de que existen cláusulas secretas, no es así. Los tres convenios han sido publicados por los medios regionales y ahí está la letra firmada. No existe ningún otro documento que haya sido firmado y no se hubiera hecho público”.

 Antecedentes

El 27 de enero de 1967 se firmó el tratado sobre los principios que deben regir las actividades  de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes. Este tratado forma parte del derecho internacional acerca del espacio. El tratado comenzó a ser postulado en los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética el 27 de enero de 1967 y entró en vigor el 10 de octubre de 1967. En 2015, 103 países son parte del tratado, incluido la Argentina y China.

En el artículo IV, establece entre sus principios la prohibición de la colocación de armas nucleares y otras armas  de destrucción masiva en la órbita de la Tierra, su instalación en la Luna o cualquier cuerpo celeste, o de otra estación en el espacio exterior. Además se limita exclusivamente a la utilización de la Luna y otros cuerpos celestes con fines pacíficos y prohíbe el uso para realización de pruebas de armas nucleares de cualquier tipo, la realización de maniobras militares, o el establecimiento de maniobras militares, instalaciones y fortificaciones.

Asimismo, el tratado prohíbe explícitamente a cualquier gobierno la reivindicación de recursos celestes como la Luna o un Planeta, ya que son patrimonio común de la humanidad. El artículo II del tratado establece también que “el espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna manera”.