Con motivo de conmemorarse el día mundial contra la enfermedad, desde la cartera sanitaria destacan las medidas de cobertura en la provincia.

En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis que se conmemora cada 24 de marzo, desde el ministerio de Salud y Desarrollo Social destacan la cobertura del sistema sanitario en recién nacidos y en los tratamientos supervisados que alcanzan el 85 por ciento.

En este contexto también se indica que la clave está en la información y en la participación para lograr la detección rápida de todos los casos; que los tratamientos se realicen correctamente; y que todos los recién nacidos reciban la vacuna BCG antes de salir del hospital.

“La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa, prevenible, tratable y curable”, comentó Eduardo Durán, referente provincial del programa de Control de la Tuberculosis sobre la enfermedad causada por la bacteria conocida como Bacilo de Koch, y afirma: “Tanto el tratamiento como todos los estudios diagnósticos y consultas son gratuitos en el sistema público de Salud”.

Sobre los casos detectados, todos los grupos etarios están expuestos y en todas las zonas geográficas, pero se considera a la alimentación deficiente y las enfermedades inmunosupresoras (VIH, diabetes, alcoholismo, etc.) como factores de riesgo.

En la provincia, desde hace varios años se observa una disminución en la cantidad de casos diagnosticados. En 2014 se registraron 62 casos, mientras que en 2015, 42. “Es alentador observar los datos, pero siempre nos detenemos a analizar variables y estamos convencidos que debemos estar alertas y atentos en la búsqueda activa y estratégica con enfoque poblacional”, explicó Durán.

En la detección es muy importante la participación de todo el equipo de salud. “Hay que destacar la tarea del agente sanitario en el territorio, como así también la de los enfermeros y el personal de gestión de pacientes en los centros de salud”, menciona el referente y sostiene que debe quedar claro que “todo el equipo de salud puede solicitar una baciloscopia ante una persona con síntomas identificables, como así también orientar al paciente en la fase diagnóstica”.

Todos los laboratorios de la provincia cuentan con personal capacitado y entrenado, y con los medios necesarios para realizar este estudio. Las muestras son procesadas en dos instancias, en el laboratorio de origen y los cultivos, que se realizan en los laboratorios de los hospitales Bouquet Roldán y Zapala; solo en casos puntuales también se remiten muestras al Instituto Nacional de Microbiología Dr. Carlos G. Malbrán.

Tuberculosis en Neuquén

Según la notificación de casos de tuberculosis incidentes en todas las formas en 2014 del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) “Emilio Coni”, en la provincia del Neuquén la tasa de notificación fue de 9 casos por cada 100 mil habitantes (la media nacional es de 22,5 casos por 100.000 habitantes).

Por otro lado, desde el programa provincial indican que el 85 por ciento de los tratamientos son supervisados, lo que implica una alta participación del equipo de salud y un compromiso asumido por parte de las personas con tuberculosis.

El tratamiento supervisado u observado tiene dos modalidades posibles: la institucional y la domiciliaria. En la primera, el paciente debe asistir al centro de salud u hospital a realizar la toma de la medicación; mientras que en la otra, es el personal de salud el que se acerca a suministrar los medicamentos al domicilio correspondiente. En ambos casos, la toma debe realizarse frente al personal de salud.

El tratamiento es de seis meses como mínimo y de acuerdo a las condiciones de la persona, puede prolongarse hasta siete, nueve o un año. Cuando se realiza en seis meses, se considera como primera fase a los dos meses iniciales, en los cuales la medicación es de toma diaria; mientras que en la segunda fase (meses restantes) la toma puede realizarse a diario o tres veces por semana, según cada caso en particular.

Esta modalidad multiplica las instancias de evaluación y seguimiento permanente, lo que enriquece la calidad de la atención.

Los tratamientos son gratuitos y están garantizados desde el programa Nacional de Control de la Tuberculosis.

Tuberculosis

Uno podría sospechar o consultar cuando tiene tos con flema por más de 15 días; lo que no significa que todos los sintomáticos respiratorios en esta condición van a tener tuberculosis, sino que este, junto a otros signos, puede ser un criterio para estudiarlo.

Otros síntomas a tener en cuenta son la sudoración nocturna, la fiebre, el decaimiento, la pérdida de peso, la astenia o desánimo y la tos sanguinolenta.

Los elementos para el diagnóstico son la radiografía, la baciloscopía, la PPD (prueba cutánea de la tuberculina)  y la observación de la parte clínica.

La enfermedad se transmite por el aire a través de las gotas que una persona enferma –que no está en tratamiento– elimina al toser o estornudar. Pero para que se produzca el contagio, el contacto con la persona que tiene tuberculosis debe ser cercano y diario.

Cuando se diagnóstica es fundamental estudiar a las personas que están en contacto directo con el paciente. Principalmente los convivientes que comparten entre cuatro a seis horas por día. En los denominados “contactos”, hay que observar la presentación de síntomas durante los 30-60 días posteriores.

24 de marzo

El Día Mundial de la Tuberculosis se celebra el 24 de marzo en conmemoración de la fecha en que en 1882, el doctor Robert Koch presentó su descubrimiento del bacilo de la tuberculosis a un grupo de médicos en Berlín.

La fecha se presenta como una oportunidad para concientizar sobre la enfermedad. Cada año se producen 1,5 millones de muertes relacionadas con la tuberculosis, por lo que esta enfermedad infecciosa es una de las más letales en todo el mundo, principalmente cuando la enfermedad se asociada a la infección por el VIH y la tuberculosis multirresistente.

La campaña a nivel mundial este año postula el lema Unidos para poner fin a la tuberculosis. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) este lema engloba cuatro subtemas: la prevención; la detección, el tratamiento y la curación; inclusión e igualdad para terminar con la estigmatización y la discriminación de las personas portadoras; y la promoción de la investigación y la innovación asociada a la enfermedad.