Desde el área de Salud de la provincia se convoca a las mujeres neuquinas a realizarse autoexámenes mamarios periódicamente. 

El ministerio de Salud y Desarrollo Social difundió recomendaciones para la detección precoz del cáncer de mama. En primer término se convoca a las mujeres neuquinas a realizarse autoexámenes mamarios periódicamente.

Entre los consejos difundidos por el organismo también se incluye una serie de prácticas específicas y periódicas como el examen clínico mamario anual; la mamografía , a partir de los 50 años, cada dos años; el test de VPH  (Virus del Papiloma Humano), para las mujeres de 30 a 64 años; y el PAP, a partir de los 25 años.

El cáncer de mamas afecta mayormente a mujeres. En la Argentina se registran alrededor de 19 mil nuevos casos al año y alrededor de 5.400 muertes anuales.

Aún no hay ningún método para evitar su aparición, aunque se puede prevenir mediante la práctica de hábitos saludables, reduciendo la mortalidad al ser detectado de forma temprana. Se estima que las posibilidades de cura están entre el 95 y el 98 por ciento cuando es diagnosticado a tiempo.

Por tal motivo, se recomienda a todas las mujeres, a partir de los 20 años, realizar el autoexamen mamario una vez al mes, dada la importancia de conocer la fisonomía de las mamas -incluso los cambios que se pueden observar durante el ciclo menstrual- para estar atentas a cualquier modificación que pudiera requerir la atención médica como un bulto o nódulo palpable; cambios en la textura o enrojecimiento de la piel de las mamas; cambios en la textura y forma del pezón;  secreción o sangrado del pezón.

También a partir de los 20 años hay que comenzar a indagar sobre los antecedentes familiares de cáncer y otros factores de riesgo individuales. A partir de los 50 años y cada dos años se aconseja realizar una mamografía.

Se recomienda trabajar sobre el control de los factores de riesgo modificables: alimentación saludable, actividad física regular y control del consumo de alcohol y tabaco; como así también sostener la lactancia materna hasta que el niño cumpla dos años; y el uso controlado de anticonceptivos hormonales y tratamientos hormonales de reemplazo (THR).