Se hizo un encuentro en San Martín de los Andes. Se estima que en Argentina hay tres millones de personas que desconocen su verdadera identidad.

El viernes pasado se llevó a cabo en San Martín de los Andes, el Primer Encuentro sobre Identidad Biológica, del que participaron más de 60 personas. El objetivo es acompañar, facilitar y sobre todo garantizar este derecho a quienes fueron apropiados o separados de sus padres e hijos biológicos.

Con la presencia de panelistas especializados en el tema, personas que buscan su identidad, activistas de diferentes organizaciones sociales y la subsecretaria de Derechos Humanos, Alicia Comelli, se escucharon diversos testimonios de víctimas que buscan y otras que ya han sido reparadas por el Estado.

La actividad fue organizada por el gobierno provincial, con el acompañamiento de la municipalidad local y Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, en el marco del Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos 2017-2020.

Se estima que en la Argentina hay tres millones de personas que desconocen su verdadera identidad. Se trata de casos de apropiación ilegal sucedidos fuera de la última dictadura.

Comelli resaltó que es el propio Estado quien debe reparar lo que ha permitido. “Algunos presentes que están en plena búsqueda testimoniaron que las propias instituciones están involucradas. Sobre todo en pueblos chicos del interior del país, donde el actual empleado del registro civil, por ejemplo, es el hijo del funcionario que hace años entregó un bebé”, afirmó.

También destacó que “en este primer encuentro pudimos conocernos, acompañarnos, y escucharnos. Pudimos comprender lo que como sociedad vivimos. No es una búsqueda solitaria, porque se calcula que el diez por ciento de la población no conoce su verdadera identidad, y en ello estamos todos involucrados”.

Marcelo Medrano agradeció la invitación al encuentro y opinó que el tema “requiere un análisis complejo, porque no es sencillo. Pero con ésta plataforma de Derechos Humanos podemos construir bases en torno a la identidad”.

“Teniendo en cuenta que es algo que está presente en la vida de muchas personas y que en la práctica lo sufren a diario, debemos pensar en una identidad desde muchas aristas. Una identidad que, por ejemplo, nos refiera a un campesino, a una identidad de género, o política, porque no es algo de lo que solamente se escriben libros o discute la academia, sino que es un tópico que nos define frente al mundo como sociedad”, destacó Medrano.

Por otro lado, resaltó la inquietud en el tema por parte de la subsecretaría de Derechos Humanos de Neuquén, al entregarle un proyecto de ley que otorga un marco legal en la provincia.

Sonia Manzini, de TUGUN-Identidad Biológica de los Andes, recordó el pasado doloroso que vivieron los argentinos durante la dictadura cívico-militar y destacó que se lograron conquistas con respecto al derecho a la identidad, que comenzó siendo individual y termina siendo un derecho colectivo, de toda la sociedad.

En tanto Clara Lis Pereyra, activista por el Derecho a la Identidad Biológica, contó que el 19 de diciembre de 2012 cambió su vida por completo. Ese día fue condenada la partera Nilda Silvana de Álvarez a 12 años de prisión por tres hechos en los cuales ella y dos víctimas fueron querellantes.

Pereyra resaltó que fue un “fallo histórico”, porque antes la justicia no condenaba estos delitos. Comentó que hasta ese momento no existían fallos por sustracción de identidad, por ocultamiento y supresión de identidad de un menor, porque al no ser considerado un delito de lesa humanidad, prescribían.