La gira comprendió Las Lajas, Quili Malal y Chos Malal. El objetivo fue relevar necesidades en materia hídrica y entregar, en algunos casos, equipamiento.

La subsecretaría de Recursos Hídricos, dependiente del ministerio de Energía y Recursos Naturales, realizó una intensa gira por localidades neuquinas. El equipo, comandado por el subsecretario Horacio Carvalho e integrado por profesionales y técnicos, relevó necesidades en materia hídrica y entregó equipamiento.

En primer lugar, la comitiva recorrió Las Lajas y mantuvo un encuentro de trabajo con la intendenta María Angélica Espinosa, con quien se abordaron diversos temas referidos a la gestión de los recursos hídricos.

En la oportunidad, el organismo provincial hizo entrega de los nuevos sopladores que mejorarán sustancialmente el funcionamiento de la planta de tratamiento de efluentes cloacales y los caños para la descarga del efluente tratado al río Agrio.

Los mismos fueron adquiridos por un aporte de la subsecretaría de 1.500.000 pesos a través del Fondo Hídrico Provincial y serán instalados a la brevedad por los técnicos de la empresa proveedora y del municipio.

Además, se efectuó una recorrida por la ribera del río Agrio en la zona del puente carretero, donde la intendencia planea establecer un paseo costero. También se inspeccionaron las tareas de limpieza de las márgenes del arroyo La Buitrera que está realizando el municipio, además de los canales de Colonia Alsina y La Buitrera.

Posteriormente, la comitiva se dirigió a Quili Malal, donde recorrieron, junto con el presidente de la comisión de fomento Claudio Sáez, los dos sitios en los que se registran problemas de erosión del río, y están muy comprometidos tanto el camino como el canal de riego y algunas chacras, evaluándose algunas alternativas para tratar de mitigar los mismos.

Finalmente, el equipo se trasladó a Chos Malal. En el paraje La Salada, en cercanías a dicha localidad, la subsecretaría envió una excavadora sobre orugas para proceder al desembanque de la obra de toma y cerca de dos mil metros de canal, ya que las últimas crecidas habían depositado gran cantidad de material que impedía el ingreso de agua al sistema.