Profesionales de la salud se capacitarán en partos de riesgo

agosto 7, 2012

Las jornadas se desarrollan desde este martes 7 en Buenos Aires y están impulsadas por el ministerio de Salud de la Nación, en el marco del Plan para la Reducción de la Mortalidad Materno Infantil, de la Mujer y la Adolescente. La capacitación está dirigida a médicos obstetras, obstétricas y enfermeras.

Más de 30 profesionales provenientes del sistema público de Salud de las provincias de Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe, Tierra del Fuego y Neuquén comenzaron hoy en Buenos Aires una capacitación teórica y práctica desarrollada por el ministerio de Salud de la Nación con el objetivo de mejorar la atención y el manejo de partos de riesgo.

La actividad se realiza en el marco del Plan para la Reducción de la Mortalidad Materno Infantil, de la Mujer y la Adolescente de la cartera sanitaria nacional, y tiene como finalidad entrenar a médicos obstetras, obstétricas y enfermeras en estas situaciones que, si bien son poco frecuentes, presentan una alta tasa de morbi-mortalidad materna.

Es la tercera capacitación de las cinco programadas, que alcanzarán a profesionales de todo el país. El aprendizaje teórico comenzó hoy y continuará el próximo miércoles en el hospital El Cruce-Néstor Kirchner de la localidad bonaerense de Florencio Varela, con una formación práctica a través de la estrategia de simulación clínica mediante juegos de roles.

Durante la clase práctica, los trabajadores de las principales maternidades de las provincias participantes tomarán contacto con la muñeca Noelle, un simulador computarizado de alta fidelidad recientemente adquirido por el ministerio de Salud de la Nación que es capaz de simular hasta en sus menores manifestaciones situaciones críticas tales como hemorragias, eclampsias (crisis hipertensivas con convulsiones) y partos distócicos, entre otras.

La metodología de trabajo de esta actividad -que se enmarca en el Proyecto Integral de Capacitación en Atención en la Emergencia Obstétrica -propone privilegiar el trabajo en equipo y la reflexión sobre las propias prácticas y sobre el modelo de atención que se ofrece a las mujeres embarazadas, lo que impacta positivamente sobre la calidad de la atención que reciben todas las pacientes, sea que enfrenten o no una situación de emergencia.