Es para resguardar los fangos naturales de Copahue. Investigadores de la UNCo y el Eproten lograron convertir un recurso no renovable -como es el fango termal- en uno renovable mediante la utilización de peloides sintéticos con arcillas seleccionadas y aguas mineromedicinales.

Un proyecto del Ente Provincial de Termas del Neuquén y la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), auditado recientemente por la secretaría del COPADE, busca producir fangos madurados en escala experimental para resguardar los fangos termales que caracterizan a Copahue. Mediante esta línea de investigación se obtuvo un producto similar al natural, a través de peloides sintéticos con arcillas seleccionadas y aguas mineromedicinales, convirtiendo de esta forma un recurso no renovable en otro que sí lo es.

El proyecto se denomina “Fangos Termales en Terapéutica y Estética: conversión de un recurso no renovable (Fango Natural) en renovable (Fango Madurado), con repercusión socioeconómica, diversificación de producto termo mineral, preservando el recurso natural”.

Para dicho desarrollo, recibió un aporte no reembolsable de 199.100 pesos del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (Cofecyt), a través de la línea de Proyectos Federales de Innovación Productiva (PFIP). Insumió una inversión total de 715.740 pesos. La diferencia de alrededor de 500 mil pesos fue afrontada por la contraparte, integrada por el Eproten y la UNCo.

La doctora, investigadora y docente Miria Baschini explicó que en este proyecto está involucrado el laboratorio de Aguas y Arcillas que depende del departamento de Química de la Facultad de Ingeniería, así como el grupo GEMA, que forma parte del Probien, instituto de doble pertenencia (Conicet-UNCo).

“Vemos que el sistema de aguas mineromedicinales que tiene Copahue le aporta al material que colocamos sobre todo la presencia de azufre”, indicó la doctora Baschini y afirmó que “el material utilizado para la maduración se transforma en un material que tiene propiedades excelentes en cuanto a su superficie específica, sus capacidades térmicas, sus capacidades de intercambio de cationes”. Agregó que, si bien estos parámetros no definen una actividad terapéutica o cosmética en sí misma, “están asociados en forma directa a su potencial como terapéutico o cosmético”.

“Esta primera etapa nos ha demostrado que realmente se puede lograr la maduración de un material de muy buenas propiedades, colocado en el sistema Copahue, pero que después puede ser extraído y llevado a otros sitios para su aplicación”, indicó la doctora. Adelantó que, con el Ente de Termas, ya están pensando en llevar adelante una segunda fase de este proyecto, para evaluar clínicamente qué es lo que produce este material y, además, pensar en el potencial que tiene en cuanto a su obtención, envasado y, si corresponde, “poder utilizarlo fuera del centro termal; pero inclusive puede llegar a ser una producción a la escala de un laboratorio de producción de un material con efecto terapéutico asociado a Copahue”, opinó.

El proyecto se denomina “Fangos Termales en Terapéutica y Estética: conversión de un recurso no renovable (Fango Natural) en renovable (Fango Madurado), con repercusión socioeconómica, diversificación de producto termo mineral, preservando el recurso natural”.

El informe elaborado por la dirección provincial de Ciencia y Tecnología del COPADE confirma la concreción del objetivo que tenía este proyecto en lo referente a “producir fangos madurados en escala experimental”, y admite que “quedaría para un segundo proyecto la etapa productiva, de tal modo que se obtenga un producto apto para uso en terapéutica y estética que pueda ser distribuido hacia otros centros de tratamientos y usado en aplicaciones en épocas del año en las cuales la estación termal permanece cerrada”.

En la auditoría se tomó en cuenta que en el área geotermal se desarrolla el turismo y las actividades sanitarias en tratamientos de hidroterapia, fangoterapia, algoterapia y atmoterapia. En esos tratamientos se utilizan aguas termominerales surgentes, vapores endógenos provenientes de fumarolas, radiación natural y las algas desarrolladas en ciertas lagunas; todas estas, fuentes de agua consideradas “inagotables” en términos del uso que se les da.

En cambio, los fangos naturales se originan en un largo proceso geológico que, pese a sus grandes reservas, no son renovables en términos de vida humana. Es por ello que hasta el momento se ha evitado la extracción indiscriminada y la venta de productos masivos derivados de esos fangos.

A raíz de esta limitación el objetivo del proyecto se encuadró dentro de una línea de investigación que comprende la transformación de un recurso natural no renovable en renovable, optimizando de esta manera el aprovechamiento racional con sustentabilidad del producto natural. Se obtuvo a través de peloides sintéticos con arcillas seleccionadas y aguas mineromedicinales un fango madurado similar al producto natural de Caviahue-Copahue.

Proceso

En el Área Geotermal Copahue se llevó a cabo el proceso de maduración de los fangos en piletones y en el laboratorio de Aguas y Arcillas, en Neuquén capital, se realizaron las determinaciones experimentales para el seguimiento y evaluación del proceso de maduración.

La maduración de fangos consiste en trasladar determinadas arcillas que se encuentran en la región hasta Copahue y colocarlas dentro de una laguna con aguas propias de este sistema termal. Una vez allí, personal del Eproten se ocupa de mezclarlas y agitarlas de forma periódica mientras que en el laboratorio de Neuquén se realizan los ensayos a distintos tiempos una vez empezado ese proceso de maduración.

Investigadores de la UNCo y el Eproten lograron convertir un recurso no renovable -como es el fango termal- en uno renovable mediante la utilización de peloides sintéticos con arcillas seleccionadas y aguas mineromedicinales.