El programa destinado a la población rural afectada por la ceniza volcánica transita sus últimas etapas de ejecución. Como parte de un trabajo interinstitucional, se financiaron 39 proyectos de desarrollo productivo e importantes obras de riego y agua potable.

Con más de 78 millones de pesos volcados al territorio y 1.620 familias beneficiadas, el Programa de Recuperación Productiva Post Emergencia transita sus últimas etapas de ejecución en la provincia del Neuquén, en el marco de un trabajo conjunto de organismos nacionales y provinciales y el acompañamiento de los gobiernos locales.

Esta iniciativa fue destinada a la población rural afectada por la caída de cenizas del volcán Puyehue-Cordón Caulle ocurrida en 2011, a través del financiamiento de proyectos que permitieran mejorar, en forma sostenible, las capacidades productivas, la infraestructura y los servicios públicos.

En la provincia se ejecuta a través de la subsecretaría de Producción del ministerio de Producción y Turismo, en articulación con distintos organismos nacionales, provinciales y locales. Los fondos provienen del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), canalizados a través de la Unidad de Cambio Rural (UCAR) del ministerio de Agroindustria de la Nación.

La subsecretaria de Producción, Dora Cortés destacó que “a través de este valioso instrumento se financiaron en distintos puntos de la provincia 39 proyectos de desarrollo productivo, cuya ejecución se encuentra en un 90 por ciento. Permitieron volcar a las organizaciones de pequeños productores 46 millones de pesos, alcanzando a asociaciones de fomento rural, comunidades mapuche, cooperativas y grupos”.

Los fondos se destinaron en su mayoría a la incorporación de infraestructura para mejorar el desarrollo de la actividad ganadera y fortalecer a los productores ante eventuales contingencias climáticas (cobertizos, corrales, cierres, invernaderos, gallineros, bebederos) y obras de agua (perforaciones, sistemas de captación, almacenamiento y distribución de agua), entre otros.

También se financiaron fondos rotatorios, se incorporaron maquinarias y se apostó a la diversificación productiva (producción de pasturas, apicultura, piscicultura, turismo rural, acondicionamiento y venta conjunta de cueros caprinos, etc.). Las distintas iniciativas estuvieron acompañadas de asistencia técnica e instancias de capacitación para los beneficiarios.

Otra de las líneas de trabajo fueron los proyectos de infraestructura, centralizados en obras de agua y sistemas de riego. Cortés explicó que “ya se ejecutaron dos importantes obras en Picún Leufú y San Martín de los Andes y se encuentran en marcha los trabajos en Paso Aguerre, sumando inversiones por 28 millones de pesos”.

Se trata de las obras de reacondicionamiento del canal secundario II (etapa I) del sistema de riego La Picacita, apuntando a un uso más eficiente del agua para el desarrollo de las actividades productivas, y de un sistema de agua potable en el paraje Newen Antug para familias de la comunidad Curruhuinca, una escuela y un puesto sanitario, ambas finalizadas. Actualmente se encuentran en marcha los trabajos de reacondicionamiento del canal principal de Paso Aguerre para mejorar la eficiencia en la captación y distribución del agua, con el objetivo de lograr un aprovechamiento óptimo de este insumo y ampliar la superficie cultivada.

También a través de Post Emergencia se aportaron 3,9 millones de pesos para atender la emergencia ocasionada por la erupción del volcán Calbuco, en 2015, y 800.000 pesos para la realización de estudios hidrogeoeléctricos en distintas zonas.

A esto se le suma un trabajo articulado en la ejecución, asistencia técnica y capacitación de los equipos técnicos del gobierno provincial (subsecretarías de Producción, Turismo y Recursos Hídricos, Ente Provincial de Agua y Saneamiento y Centro PyME-Adeneu) y con otras instituciones como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la secretaría de Agricultura Familiar, la Universidad Nacional del Comahue y la Fundación Hueché, como así también la contraparte de las organizaciones de productores con insumos y mano de obra.

Otros instrumentos

Post Emergencia se sumó a otras acciones que han permitido volcar importantes recursos a los pequeños productores, como fue la ejecución en la provincia del Proyecto de Desarrollo Rural de la Patagonia (Proderpa), los fondos destinados a obras para la provisión de agua en la zona rural y a infraestructura para la trashumancia, el Programa de Incentivo Ganadero, entre otros.

Actualmente se encuentra en ejecución el Programa de Desarrollo Rural Incluyente (Proderi), que ha permitido destinar más recursos al territorio, siempre mediante la presentación de proyectos.