El plan Red Azul de acueductos evitará el traslado de agua a través de camiones y disminuirá el impacto ambiental que estos generan. Además servirá como red de riego.

El gobernador Jorge Sapag y el presidente de Gas y Petróleo del Neuquén S.A. anunciaron que desde el gobierno provincial se trabaja para crear una red de suministro de agua industrial para operaciones de fractura en busca de hidrocarburos no convencionales. El anuncio fue realizado esta mañana durante una ronda de preguntas y respuestas brindada en el congreso de Shale Gas World en Buenos Aires.

Sapag señaló que se busca ayudar a los productores con “una red que nosotros hemos denominado Red Azul de acueductos”, y señaló que este trabajo “sienta un precedente importante en la historia argentina y creo que no hay precedentes en el mundo”. El gobernador remarcó que gracias “a la fuente hídrica que tenemos, podemos ofrecer este servicio adicional a los inversores”.

Por su parte, Etcheverry brindó detalles del plan que encuentra en su fase preliminar. Explicó que el plan Red Azul de acueductos “tiene que ver con la posibilidad de evitar gran parte del costo de acarreo de agua hacia las piletas de fractura, que hoy se está haciendo por camiones”.

Y detalló que el traslado por camiones genera un impacto en los caminos que “luego tiene que hacerse cargo la provincia”. Además señalo que tiene un efecto ambiental de polución por el polvo en los caminos, por el gas oil, y remarcó que “el transporte de agua en relación al costo del pozo debe rondar en el 1 por ciento, si es un pozo de 10 millones de dólares el transporte de agua en camiones son 100 mil dólares”.

El funcionario señaló que el plan Red Azul garantizaría la disponibilidad del agua e implicaría, para las empresas operadoras, un suministro seguro por parte del Estado provincial, “un organismo que se encargue de esta distribución le va a salir mucho más barato porque una vez hecha esa red como la red domiciliaria uno llega hasta el punto de conexión y allí el tanque y el acceso a la cometida es responsabilidad de cada una de las empresas”.

Además, el presidente de GyP dijo que este plan prevé también ser una inversión que quede para las generaciones futuras, “como una red provincial de riego en gran parte de la zona central desértica de la provincia de Neuquén entre el Río Colorado y el Río Neuquén que es donde se está desarrollando toda la actividad”.

Según los cálculos que se analizan en el desarrollo del plan, se estima que actualmente se hacen cerca de 100 pozos por año y se gasta en flete de camiones de agua más de 10 millones de dólares. “Creemos que en uno o dos años de plena actividad va a poder formarse una red completa para suministrar agua industrial para fractura en toda la provincia”, aseguró Etcheverry.

Subrayó también que por primera vez en la provincia de Neuquén el plan se pone “a consideración de muchas operadoras”, para que puedan “conversar con nosotros o con gente del ministerio para mayores detalles y para poder perfeccionarlo”.